20 Consejos que le daría a mi Yo recién graduado | 502

Carta a mi Yo recién graduado | 20 Recomendaciones que me haría a mi mismo para no volver a cometer los mismos errores | Consejos de Desarrollo Profesional para mi mismo | Sugerencias para evitarme caer en los mismos errores | Carta a mi mismo en la Universidad | Cómo evitar el fracaso
20 Consejos que le enviaría a mi Yo recién graduado, para evitar caer en los mismos errores y tomar mejores decisiones. Frase de la imagen de Charles Shulz: “No hay carga más pesada que un potencial sin ser desarrollado”.

20 Cosas que le diría a mi Yo recién graduado.

Seguramente que en algún momento te has preguntado:

¿Cómo fui a equivocarme en ese asunto crucial?

¿Cómo es posible que no me haya dado cuenta de tal asunto?

¿Cuáles serían hoy mis condiciones si hubiera sido más colaborativo?

¿Si solo hubiese sabido que con tomar una actitud diferente habría bastado para superar tal problema, o me habrían considerado para tal promoción?.


Dicen que el hubiera no existe, y que lo hecho, hecho está.

En la emisión 247 de este podcast de emprendimiento “Carta a mi Yo de 25 años”, escrita por Richard Branson, fundador del conglomerado de empresas Virgin Group, comparte una carta donde se escribe a sí mismo (al joven Richard de 25 años); allí se auto-dirige una serie de comentarios y sugerencias en el hipotético caso de que pudiese hacérsela llegar.

Aquí he desarrollado mi propio ejercicio de reflexión, suponiendo que le pudiera hacer a mi Yo recien graduado estas 20 sugerencias.

20 Consejos a mi Yo recién graduado.

Uno. No discutas tonterías

Debate solo las cuestiones importantes, no te enfrasques en enfrentamientos estériles, ni vayas a fondo en temas como política, religión o deportes.

Muchos se sienten expertos en estos asuntos, y aunque tú lo llegues a ser, comprende que no tiene ningún sentido ganar estos debates. Estos temas tienen mucho fondo y la gran mayoría los desconocemos o no podemos comprobarlos.

Solo disputa los asuntos que conciernan exclusivamente a tu prestigio, a tu integridad o a tu futuro, allí sí, propón tu punto de vista, y defiéndete hasta donde sea necesario.

Dos. Extrema tus atenciones con los demás.

Bríndale tu atención a otros, sin sobrepasarte, sin adular.

Solo trata de ser servicial, trata de que te vean como alguien a quien acudir cuando se trate de cubrir o resolver algo que tenga competencia con tus habilidades.

Tres. Trata de conocer a todos en la empresa donde trabajes.

Sea cual sea el giro o la industria en la que estés, trata de conocer a todos en la empresa, preséntate, ve a comer con todos y cada uno, hasta dónde te sea posible y hasta donde te lo permita tu jerarquía.

Socializa, atiéndelos a todos, ofréceles tu ayuda y hazlos saber qué es lo que haces, para que cuando escuchen o lean algo acerca de tu funciones te relacionen inmediatamente, esto a largo plazo puede serte gran utilidad.

A mi Yo recién graduado también le diría:

“Escucha a los demás, demuestra un sincero interés por lo que hacen, por lo que les gusta y les llama la atención”.

Cuatro. Hasta donde puedas NO compitas.

Es muy difícil hacerse a un lado en medios competitivos, pero a no ser que estés en un torneo de tenis del circuito de Grand Slam, o en una competencia internacional de ajedrez, evita luchar por superar a los demás.

Tampoco trates de igualar a nadie o superarlo en posesiones materiales.

Te recomiendo que hagas bien tu trabajo, lo mejor que puedas, y luego si éste es más notable o peor que el de los demás, eso saldrá la luz solo, por si mismo.

Evita hacer comentarios acerca del desempeño de tus supuestos competidores. No te compares nunca con otros, y menos consientas que te comparen o que te etiqueten.

No permitas que te avienten a la pista de carreras de cualquier tema, acceder o aceptar esto sería casi como aprobar el resultado de esa competencia, y ese resultado puede ser incluso injusto para cualquier parte.

Para no entrar en controversias ni en competencias, tú tampoco trates de cambiar la forma de pensar de los demás, y hasta donde puedas evita tomar en cuenta lo que otros dicen de ti.

Mejor trata de competir pero contigo mismo, supera tus propios números y límites.

Cinco. Registra todas tus experiencias.

Grabar o escribir tus experiencias, tanto positivas como negativas no te debe llevar mucho tiempo.

Registrar todas estas experiencias te servirá como base para análisis y evaluaciones personales, y también te serán útiles en un futuro como elementos para generar contenido.

El contenido más original que puedes producir es el que se basa en tus propias experiencias, y registrarlo te servirá como útil recordatorio de los sucesos que no pudiste superar. Las cosas que superaste con éxito seguro que no se te olvidarán.

Seis. No pienses que una mala situación es eterna.

“La vida es como un maratón no como un sprint”.

-Dicho Popular.

Está bien que quieras progresar pronto, que asciendas de puesto, que vayas ganando más y más ingresos, pero si por algún motivo te estancas, o atraviesas por un momento de letargo, no empieces a desesperarte, sigue haciendo tus cosas lo mejor que puedas.

A mi Yo recién graduado también le recomendaría:

“Sé paciente contigo y también con los demás, así sean tus compañeros, tus subordinados e incluso tus jefes; estos últimos son con quienes más trabajo te costará ser paciente, porque te podrán a prueba con más dureza, y casi nunca te gustará”.

Siete. Selecciona tus amigos con sabiduría.

No te juntes con aquellos que lo discuten todo, hasta la más mínima tontería, eso es tiempo perdido, no te conviertas en un niño más entre los niños.

Ocho. Trata de variar tus responsabilidades.

Cuando sientas que te estás estancando en tu trabajo, cuando creas que ya lo dominas todo, si te es posible, solicita un cambio de funciones.

No pienses que porque tienes una profesión muy específica no puedes ejercer otra, ¡claro que sí puedes!.

No permitas que otros te lo prohíban, tú ve más allá, transmite tu inquietud por aprender de todas las aéreas de la empresa.

Tener experiencia multidisciplinar es una de las mejores educaciones que puedes adquirir, una que te da conocimientos y proyección.

Nueve. Imagínate que eres un infiltrado.

Si entras a un nuevo trabajo, a uno con un ambiente muy difícil, conflictivo o toxico, siéntete como un infiltrado, como si fueras uno de esos espías de las películas.

Ante eventos agresivos, trata de no darte por aludido u ofendido.

Tómalo como un entrenamiento personal.

Los soldados de élite tipo Navy SEAL’s se entrenan bajo condiciones muy fuertes, con palabras agresivas, con gritos, les tratan duramente para preparar su carácter, para fortalecer su espíritu,

pero cuidado, esto no quiere decir que permitas que te ofendan o que te falten al respeto, o que denigren tu integridad, velo como una forma de entrenamiento que te será muy útil para saber dominarte.

La Escala de Valore Empersarial de los Navy SEAL.

Ésta es una forma de tolerancia al fracaso. Si te degradan o si te sientes humillado velo como algo temporal, y tómalo como un aprendizaje.

Diez. No dejes de ahorrar.

Sigue ahorrando, no sucumbas a las tendencias del medio, no sigas el ritmo de gastos de otros solo porque eso es divertido, o es lo que está de moda, o peor aún gastas para que te acepten.

Busca gente que te acepte por ti mismo, los que solo te incluyen en su círculo porque sigues su ritmo de gastos y despilfarro no me parecen buenos candidatos para congeniar.

No hagas gastos superfluos, dale prioridad a lo básico.

No compres cosas por aparentar, especialmente cosas que no produzcan dinero, como coches deportivos, o accesorios caros, invierte en activos.

Once. Ofrece tu ayuda antes de que te la pidan.

Siempre procura aportar tu consejo profesional, o tu consultoría desinteresada.

Si se trata de dar algunos consejos, de alguna recomendación, incluso de un trabajo que te requiera breve tiempo, hazlo, y no pretendas cobrar por todo, no seas un mercenario profesional.

Hasta donde puedas, sé generoso y provee tu ayuda desinteresada y gratis. Esto se te revertirá tarde o temprano.

La gente suele buscar a la gente generosa, a la gente con la que se identifica y se siente cómoda, más que con la gente que se considera importante por su nivel de conocimientos o porque se sienta una “figura pública”.

Doce. Nunca dejes de leer.

A mi Yo recién graduado le reiteraría: “No leas solo del tema de tu industria o de tu profesión”.

La lectura constante de temas generales te hará ver las cosas desde distintas perspectivas.

Leer te hará más empático y te proveerá de mejores juicios a la hora de evaluar el desempeño de otros, pero especialmente te ayudará a conocerte y a poder gestionarte con más profundidad.

Trece. No pierdas el tiempo.

Aunque tienes derecho a tener momentos de esparcimiento y relajamiento, procura que en esos instantes puedas aprender cualquier cosa, o ayudes a los demás, o compartas experiencias.

Utiliza tu tiempo de ocio para mejorar tanto física como intelectualmente, o en su caso produce una cosa constructiva, o algo que en un futuro podría serte de gran ayuda para salir delante de un problema.

Cuando uno es más joven, menos dimensiona el tiempo que pierde.

Gastar tu tiempo improductivamente puede que te produzca un arrepentimiento posterior, porque te darás cuenta que ya no te quedarán muchas horas para realizar todo eso que quisieras desarrollar y concluir.

Valora tu tiempo poniéndole un precio.

Catorce. Trata de juntarte con aquellos a quienes consideres mejores que tú.

Ya sea por su nivel de conocimiento, por sus experiencias, por la calidad de su plática, o por las cosas que han alcanzado, relaciónate con profesionales que sean mejores que tú en muchos sentidos,

Si buscas estar con gente porque consideras inferiores a ti en todos los sentidos, porque sientes que te van a admirar, entonces tienes un problema de narcisismo.

La única forma de que progreses es que te relaciones con gente que sea superior a ti en muchos sentidos.

Evita relacionarte o salir con gente que siempre te den la razón en todo; y por el contrario, evita juntarte con gente que discute por costumbre o por deporte, no por intercambio de ideas,

Esas personas que en cada pequeña discusión quieren demostrarte que tienen la razón, te hacen perder tu tiempo y disminuyen tu capacidad intelectual.

Quince. Al fracasar, intenta en la medida de tus posibilidades analizar y encontrar las causas de los fallos.

Si te diste cuenta que el motivo de tu fracaso es tu negligencia y falta de empuje, vas bien porque ya te diste cuenta de la causa, entonces trabaja mentalmente para que no vuelva a suceder.

Ahora, si el motivo de tu fracaso es ajeno a ti, si es algo que no tiene que ver con tu desempeño, tu esfuerzo, tu empuje o tus ganas de sacar las cosas adelante, entonces no te auto-flageles, ni te eches la culpa, tampoco te desmotives,

Mientras los motivos de tu “fracaso” sean ajenos a tu injerencia, eso querrá decir que de continuar bajo esa misma línea de esfuerzo eventualmente las cosas tendrán que salirte bien, o como tú esperas que salgan.

Diez y seis. Practica la gratitud.

No des por hecho que todo sale bien solo por tu causa.

En el mundo no estás solo, y en la medida que interactúas con otros, date cuenta que sus acciones o inacciones pueden tener impacto en tu vida,

Toma en cuenta a todos aquellos que de alguna forma actúan para que a ti te vaya bien, y agradéceles todo lo que hacen por ti.

Diez y siete. No descuides tu salud.

Sé que después de estar mucho tiempo en un lugar cumpliendo con tus funciones, incluso bajo un estado de tensión muy alto, lo que más quieres es descansar, pero:

A mi yo recién graduado le insistiría: “No abandones el ejercicio, no permitas que tus músculos se contraigan, haz ejercicios de flexibilidad, camina, o corre, ten en cuanta que los ejercicios aeróbicos oxigenan tu sangre y por lo mismo tu cerebro”.

Diez y ocho. Aprende psicología.

Lee libros de psicología que te ayuden a comprender el comportamiento de los demás, y también el tuyo.

Leyendo libros de psicología aprenderás la forma en que otros interactúan, para que te conviertas en una alternativa para resolver sus problemas, o que descubran en qué puedes serles de utilidad.

La forma de mejorar tu convivencia con el resto surge a partir de buscar su bienestar, pero no que te desgastes ni física, ni mental ni económicamente, conviértete en la persona con las que le gustaría conectar.

A mi Yo recién graduado le recomendaría de sobremanera:

Apóyate con libros de psicología, éstos no necesitan grandes fundamentes literarios para ser entendidos.

Diez y nueve. Aprende a reírte de ti mismo.

Ríete de tus propios errores pero sin humillarte, sin auto-denigrarte.

Reírse de los propios problemas es una característica de una persona inteligente, una que se tiene a sí misma con objetividad, en su justa medida; no es burlarse de uno, sino saber aceptar y exponer situaciones que resultan jocosas y hasta ridículas.

Al reírte de algo que hiciste demuestras que te tienes en gran consideración y sabes que harás lo imposible para salir de esa situación, o que no volverás a pasar por lo mismo.

Siempre trata de disfrutar todo lo que hagas o desarrolles, en ocasiones puede ser muy difícil, pero es mejor intentarlo que sufrir permanentemente.

Veinte. Recomienda a unos con otros.

Conviértete en el enlace entre dos o más personas que se puedan apoyar y aportar mutuo valor.

Si logras visualizar la importancia y el potencial de presentar o conectar a dos individuos, estarás contribuyendo a la mejora de la sociedad y al desarrollo de tu entorno.

Tú, ¿Qué te escribirías a ti mismo si pudieses hacerte llegar una carta a los 25 años?


No hay carga más pesada que un potencial sin ser desarrollado.

Charles Shulz.


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Imagen de “Carta a mi Yo recién graduado” de Pixabay.com
Fotógrafo:  Free-Photos.

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