Regalar conocimiento transforma al receptor y al transmisor | 551

Compartir el conocimiento es un regalo | Regalar conocimiento transforma al receptor y al transmisor | Aportar experiencia desinteresadamente es una forma de generosidad | Agregar valor compartiendo saber y Know How | La historia del Ciego y la escritora de Publicidad Mercadotecnia y Marketing
Regalar conocimiento transforma al receptor y al transmisor. Frase de la imagen del pedagogo brasileño Paulo Freire (1921-1997). “Aprender a leer las letras no implica el desarrollo de la capacidad reflexiva”.

Regalar conocimiento genera sinergias positivas

¿Te gusta ayudar a otros aportando tu experiencia?

¿Sueles regalar conocimiento y experiencia?

La siguiente historia al parecer data de principios de los años setentas, no he logrado encontrar el nombre del autor, pero sé que es una anécdota que se cuenta recurrentemente en el mundo de la publicidad y el mercadeo.

El ‘Ciego’ y la ‘Publicitaria’.

Esta era un hombre viejo y ciego que se encontraba sentado pidiendo limosna en la esquina de una calle muy concurrida, una que siempre tenía mucho tráfico peatonal.

Posado frente a él tenía colocado un vaso de cartón para recopilar dinero y un letrero que decía:

“Soy ciego, deme una ayuda por favor”.
La gente pasaba con mucha prisa frente a él,

y casi ni lo volteaban a ver, no le hacían caso, y menos le dejaban dinero, ni siquiera alguna moneda, el vaso de cartón estaba vacío.

En determinado momento, por allí pasó una joven escritora de publicidad y mercadotecnia, y al leer el letrero, se dio cuenta de que el vaso del viejo estaba vacío.

La joven profesionista se pudo percatar de que frente al ciego pasaba muchísima gente con una actitud impasible, sin hacerle el menor caso, nadie se detenía a darle aunque sea una moneda.

Sin pensarlo mucho, la escritora de publicidad abrió su bolso y sacó un marcador.

Ella tomó el letrero del ciego, le dio la vuelta, y en el otro lado escribió una nueva leyenda, después lo posó visiblemente frente al ciego y continuó su camino.

Casi al instante, la gente empezaba a percatarse del mensaje en el letrero, y muchos se detenían para dejar dinero en el vaso.

Después de un rato, cuando el vaso ya estaba lleno y rebosando de dinero, el ciego sintió curiosidad por saber qué había pasado, y detuvo a un peatón cualquiera para preguntarle:

-Me podría decir por favor qué dice este letrero.

El desconocido le contestó:

-Este es un hermoso día, tú puedes verlo, ¡Yo no puedo!.

Historia del ciego y la escritora de publicidad (Regalar conocimiento transforma al receptor y al transmisor), en VIDEO.

Regalar conocimiento genera progreso

Esta es una historia que puede tener un sinnúmero de interpretaciones, cada una respetable desde su propio punto de vista.

Aunque conmovedora, esta popular anécdota no deja de estar libre de polémicas,

dado que algunos podrían argumentar que la escritora de publicidad también debería haberle hecho alguna donación al ciego, cosa que no hizo, ella más bien se limitó a cambiarle el mensaje del letrero, sin ni siquiera consultarlo con el viejo.

Yo prefiero valorar solo los aspectos positivos de la historia, como por ejemplo:

El acto de ayudar desinteresadamente a otra persona, y no con dinero, sino al regalar conocimiento,

La joven publicista (especialista en marketing), seguramente cobraría bien por sus asesorías y servicios profesionales, pero en este caso obviamente no lo hizo;

ella se limitó a tener un gesto de colaboración con el ciego, en vista de que él no estaba logrando nada con su mensaje inicial,

La joven especialista en publicidad solo utilizó y regaló su experiencia y conocimiento:

La escritora cambió la forma en que el ciego pedía una ayuda,

le dio la vuelta al letrero y escribió un mensaje que apelara a las emociones de los peatones, porque ese es su trabajo:

Tocar los sentimientos de los demás a través la transmisión de mensajes contundentes, que lleguen al corazón, o a los sentimientos, o al ego y a la vanidad (en el caso de marcas de prestigio).

Los publicistas del mundo de la mercadotecnia o marketing (que a fin de cuentas es lo mismo)

conocen el poder de las palabras para explicar cosas,

para en su caso ordenar,

o para expresar ideas que uno no sabría transmitir con tanto poder y sencillez (como un profesional de la publicidad);

por eso los profesionales del marketing tienen la capacidad de crear palabras y también de construir marcas.

Hablando del ingenio de los mensajes para transmitir emociones, recuerdo que en una ocasión vi una imagen compartida en un perfil de Ínstagram.

Dicha imagen estaba dividida en dos momentos:

En el primer momento aparece un joven de cara muy seria y con preocupación, aparece parado al pie de una carretera en medio de un desierto ‘pidiendo aventón’, (autoestop), y sosteniendo un letrero que decía:

“Voy para Texas”.

En el siguiente momento se le ve sonriente allí mismo, pero con otro letrero que dice:

“Voy a Texas a pasar la navidad en compañía de mi familia”.

Este es el tipo de mensajes que llegan al corazón, que tocan las conciencias y empujan a los otros a sacar lo mejor que tienen en aras de ayudar y colaborar.

Fijémonos en lo que escribimos, y en cómo lo escribimos, en qué mensaje transmitimos cuando dejamos algo por escrito, porque en la forma en que se pide está el dar.


“Da mucho de lo que poco te cuesta”.

-Dicho Popular


¿Qué pasaría si todos aportáramos desinteresadamente un poco o un mucho de nuestro conocimiento a otros que verdaderamente lo necesitan?

“Aprender a leer las letras no implica el desarrollo de la capacidad reflexiva”.

El auténtico acto de leer es un proceso dialéctico que sintetiza la relación existente entre conocimiento-transformación del mundo y conocimiento-transformación de nosotros mismos.
-Paulo Freire -La Importancia de leer y el proceso de liberación-

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Fotografía de «Regalar conocimiento transforma al receptor y al transmisor» de Pixabay.com libre de Derechos de Autor.
Fotógrafo: Ángel Hernández

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