El sistema de rendición de cuentas de Lee Iacocca | 660

Lee Iacocca Autobiografía de un triunfador | Aportaciones a la Administración de Empresas de Lee Iacocca | Frases de Lee Iacocca | El sistema de rendición de cuentas de Lee Iacocca | El sistema de control de resultados trimestral | Cómo implementar una gestión total de calidad | Iacocca ex Director General y CEO de Ford Motor Company y Fiat Chrysler | William Novak coautor
El sistema de rendición de cuentas de Lee Iacocca. | Artículo escrito por: Gustavo Pérez Ruiz

El sistema de rendición de cuentas de Lee Iacocca

Por casualidad y buena fortuna llegó nuevamente a mis manos el libro titulado «Autobiografía de un triunfador», de quien primeramente fuera director general de la Ford Motor Company y posteriormente de la Chrysler Corp., estoy hablando del empresario y ejecutivo de la industria automotriz, el estadounidense de origen italiano Lee Iacocca, el período de su libro sucedió entre los años cincuentas y los ochentas.

Este libro (Autobiografía de un triunfador),  marcó un hito en cuanto a gestión directiva de empresas, dado que su autor demostró que podía dirigir grandes y exitosos proyectos en más de una compañía,

fue una fuente de conocimiento e inspiración para toda una generación no solo de ejecutivos sino de emprendedores que aprendieron (y aprendimos) muchísimo con sus lecciones de productividad, mercadotecnia, toma de decisiones y dirección de grupos de trabajo,

justo en una época en que se carecía de Internet, teléfonos celulares y las cada vez más en boga videoconferencias.

He disfrutando mucho la re-lectura de este clásico de la administración de empresas porque se escribió al margen de toda esa parafernalia online que hoy predomina prácticamente en todas las disciplinas profesionales.

En esta ocasión he tratado de condensar en un breve resumen el ‘Sistema de rendición de cuentas trimestral de Lee Iacocca’ –dentro del capítulo «La clave de la gestión empresarial»-, el cual Iacocca implementaba para controlar la productividad y alcanzar los objetivos individuales de sus empleados.

Esta idea del sistema de control trimestral de Lee Iacocca le vino a la mente a finales de los años cincuentas, al poco tiempo de que las acciones de Ford empezaran a cotizarse en la bolsa de valores,

justo cuando la empresa empezó a ser propiedad de un sinnúmero de accionistas bastante interesados en el progreso de sus inversiones.

Y al igual que el resto de compañías que cotizaban en Wall Street, la Ford de Lee Iacocca empezó a enviar trimestralmente a los tenedores de acciones informes detallados de la evolución de la empresa, con lo cual reportaba utilidades a los dueños cuatro veces al año.

En ese momento, Lee Iacocca se preguntó:

“Si nuestros accionistas disponen de un sistema de control trimestral, creo que nuestros ejecutivos también podrían aspirar a uno similar”.

Fue entonces cuando Iacocca empezó a poner en práctica su técnica de gestión para cada empleado, formulando tres preguntas esenciales para sus ejecutivos más allegados,

las cuales tendrían que hacer extensivas a sus propios subordinados,

y éstos a su vez las tendrían que plantear a los propios subordinados hasta llegar a la base.

Y, las preguntas son las siguientes:

¿Qué objetivos tiene previstos para los próximos noventa días?

¿Cuáles son sus proyectos, prioridades y expectativas? y

¿Qué medidas piensa adoptar para llevarlos a la práctica?

A simple vista estas preguntas pueden solo parecer un rápido medio para que un subordinado rinda cuentas a su Jefe, pero la idea tiene mayor profundidad y utilidad, y voy a desglosarlas en siete puntos:

7 Puntos del Sistema de rendición de cuentas de Lee Iacocca

1. La técnica que conllevan estas preguntas pretende que los empleados a todos los niveles se responsabilicen y pidan cuentas a ellos mismos de toda su actuación trimestral, además de que obliga al Jefe involucrado a reflexionar sobre sus objetivos.

2. Este también es un procedimiento eficaz para recordar a todos, tanto jefes como subordinados que no se deben perder de vista los planes que se han trazado.

3. Estos cuestionamientos obligan a jefes y subordinados a reunirse al menos una vez cada tres meses para repasar los progresos o retrasos del período y fijar las metas que deben alcanzarse en el siguiente trimestre.

Esta revisión trimestral impulsa a un obligatorio diálogo entre jefe y subordinado, uno que establece funciones, responsabilidades y líneas de mando para dirimir y asignar quién toma tal o cual decisión.

4. Una vez consensuados y establecidos los acuerdos se ponen por escrito para que encargado y empleado tengan claridad en cuanto a sus alcances.

Y aquí Lee Iacocca agrega que:

“La norma de poner por escrito las cosas que uno pretende realizar es el primer paso para que se lleven efectivamente a la práctica”.

Y es que durante cualquier conversación o reunión de trabajo es fácil que uno se pierda especulando o afirmando acciones que quizá nunca llevarán a cabo,

incluso llegamos hasta afirmar de forma inconsciente que haremos tal o cual cosa, o que llegaremos a equis número de metas.

Y el hecho de poner las metas del siguiente periodo por escrito obliga a unos y a otros a darle mayor certidumbre para concretar las actividades hasta el detalle.

Así, planteando los objetivos por escrito, es más difícil engañarse a uno mismo… o a los demás.

5. Iacocca decía que este sistema de reportar cuentas cada tres meses podría parecer muy simplista, pero da resultados, y eso es lo que al final importa.

Y da resultados por varias razones, unas que incluso tienen total aplicación en el mundo del emprendimiento, donde en principio se carece de un Jefe o Superior, por eso me ha parecido interesante proponerlo aquí en este programa para emprendedores:

A) Primero, reportar cuentas con regularidad permite que un hombre o una mujer puedan fijar sus propios objetivos convirtiéndose de alguna forma en sus propios Jefes.

B) Esto hace que rinda mucho mientras se desempeña con independencia y a su vez le induce a motivarse por iniciativa propia.

C) Permite que las ideas originales lleguen al conocimiento de la alta dirección de la empresa.

Por eso es tan importante ponerlas por escrito,

porque allí se indica quién dijo, quién propuso, quién coordinó, quién supervisó y quién autorizó;

esta es una buena herramienta para proteger y reconocer a los creadores, a los ejecutores y a los que alcanzan sus objetivos.

6. La revisión trimestral de objetivos, o rendición de cuentas como decimos en los grupos mastermind, obliga a todos los involucrados, a detenerse a pensar y reflexionar acerca de los avances obtenidos a la fecha,

así como a fijar los nuevos objetivos precisando de qué manera o forma se pretende alcanzarlos.

Entonces, no se trata sólo de fijar metas u objetivos muy atractivos, más bien tiene que ver con el

¿Cómo y con qué se van alcanzar esos objetivos?

Es relativamente fácil establecer objetivos, incluso tanto supervisor como subalterno pueden caer en la ingenuidad de establecerse metas materialmente inalcanzables solo para lucirse ante la alta dirección,

pero el principal escollo para cumplir esos objetivos será definir la técnica, la metodología y la programación con que se van a atacar todas las actividades que conduzcan a la conclusión de esos objetivos en las formas y tiempos preestablecidos.

7) Y por último, otra de las ventajas de rendir cuentas trimestralmente, especialmente si se trabaja en una empresa de tamaño mediano a grande es que los empleados difícilmente pasarán desapercibidos, y sus objetivos alcanzados ganarán mayor reconocimiento.

Es más difícil que el trabajo de un empleado pase desapercibido si cada tres meses debe revisarlo con su inmediato supervisor,
e indirectamente, esta labor también será fiscalizada por el jefe de su superior y así hacia arriba con los sucesivos rangos jerárquicos.

Todo esto facilita que los buenos elementos, los creativos, los innovadores, los ejecutores de objetivos se hagan notar, dentro y fuera de la empresa.

Y además, esta rendición de cuentas «por escrito» pone en evidencia a los que no participan, a los que tienen pocas funciones, a los que no cumplen con sus responsabilidades,

la rendición de cuentas pone en evidencia a los que dan muestra de negligencia y en su caso de incompetencia,

y esto incluye a todos los superiores a lo largo de cada uno de los niveles jerárquicos, tanto hacia arriba como hacia abajo.

Esta serie de puntos tienen mucha similitud con el sistema de gestión de los grupos mastermind que justamente llevo trimestralmente.

Allí, en el seno de un grupo mastermind, aunque no existen subordinados ni jefes, ni líderes, ni influencers, utilizamos el sistema de rendición de cuentas «por escrito» cada tres meses con el fin de garantizar que los objetivos que cada participante se establece a sí mismo los pueda cumplir en gran medida antes del plazo preestablecido.

Los reportes trimestrales tienen aplicación en el emprendimiento

Es interesantemente curioso analizar que estas propuestas surgieron hace más de cincuenta años para ser implementadas dentro de grandes corporativos,

y hoy en día tienen mucho mayor aplicación en el mundo del emprendimiento, donde los pequeños empresarios y hasta freelancers pueden utilizarlas como una provechosa herramienta para cumplir con sus propios objetivos.


“La disciplina de poner algo por escrito es el primer paso hacia adelante para hacer que las cosas sucedan”.

-Lee Iacocca (1924-2019).

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 «El sistema de rendición de cuentas de Lee Iacocca» es un resumen del capítulo 5 del libro «Autobiografía de un triunfador», de Lee Iacocca y William Novak. Artículo por Gustavo Pérez Ruiz.

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