Una Historia de Perspectiva Ejecutiva | 727

Concepto de perspectiva o punto de vista ejecutivo | toma de decisiones | Cómo mejorar y tener una buena perspectiva | Una Historia de Perspectiva Ejecutiva | La perspectiva de la mujer ejecutiva | Anécdota de perspectiva para un Ejecutivo | Amplitud de miras y buen criterio | Cómo mejorar el criterio ejecutivo | Ejercicio para CEO o Directores Generales
Una Historia de Perspectiva Ejecutiva | Historia original de: Gustavo Pérez Ruiz.

Una Historia de Perspectiva Ejecutiva

¿Consideras que cuentas con diversos criterios acerca del tema que más dominas?

¿Eres una persona o profesional que defiende a muerte UN solo punto de vista?

Hace algunos años, mientras participaba en una reunión de planeación y control presidida por nuestro director general o CEO, surgió como tema prioritario uno de los proyectos que teníamos materialmente detenido en la fase de diseño, esto se debía a una serie de problemas ocasionados por la falta del permiso o aprobación gubernamental.

Al entrar en materia, prácticamente todos los ejecutivos involucrados señalamos a una persona como culpable o digamos como ‘responsable’ de que nuestro proyecto no avanzase.

Todos argumentábamos que el Funcionario Equis  de cierta dependencia pública, quien estaba a cargo de la aprobación final de los proyectos municipales era la causa de nuestro estancamiento.

Este Funcionario Equis nos exigía una serie de consideraciones y factores de diseño que a nuestro parecer eran ridículamente exigentes.

Todas esas exigencias además de bloquear nuestro trabajo ponían en riesgo los contratos que teníamos con nuestros clientes y operadores, porque esas demandas técnicas elevaban significativamente los costos de construcción.

Básicamente debíamos incluir dentro de nuestro proyecto factores de seguridad muy altos para garantizar la integridad tanto de nuestras instalaciones como las de la colindancia, para resistir el improbable caso de un supuesto sismo más un tsunami que jamás se habían presentado en la zona.

Las suposiciones de diseño que este funcionario nos exigía elevaban nuestros costos de construcción, además de que teníamos que diseñar unas instalaciones basándonos en consideraciones que probablemente nunca se presentarían.

Todos los ejecutivos coincidían en calificar al Funcionario Equis como intolerante, intransigente, caprichoso, ridículo, exigente y hasta incompetente, así como un largo etcétera…

El Director nos dijo:
«Veo que todos están de acuerdo en la valoración que le dan a este individuo, cosa que no discuto; pero esta unanimidad de criterio no nos saca del problema».
Entonces, el CEO desprendió unas cuantas hojas de su libreta y nos entregó una a cada uno diciendo:
«Ya he visto que pueden enumerar muchísimas cualidades negativas de el Funcionario Equis, pero aquí les pido que cada uno de ustedes mencione todas las cualidades positivas que conozcan de este mismo personaje, las más que puedan.
Vamos a ver quién puede rescatar más características buenas, que les garantizo que también las tiene. Así que adelante, tienen 5 minutos para escribirlas.
¡Aaah!, y eviten mencionar que en el fondo es buena persona, o que le gusta ayudar animales sin hogar, quiero habilidades, valores, fortalezas, detalles de su carácter profesional, ustedes ya saben».

Pasados los cinco minutos, y después unas cuantas risas de fondo le entregamos nuestras hojas.

Para sorpresa de todos, solo uno de los presentes escribió más de una característica, de hecho plasmó (no lo recuerdo bien) como unas cinco o seis cualidades.

El resto de los ejecutivos no fuimos capaces de agregar nada digno de mencionarse.

Agregar Valor es posible con esta fórmula
Visiblemente molesto el Director nos dijo:
«¡No es posible que solo uno de ustedes cuente con un buen grado de observación!
Solo uno pone interés a quien debe; únicamente uno presta atención para beneficio de la empresa.
Solo uno cuenta con la perspectiva ejecutiva necesaria para aportar una serie de ideas, y en este caso varias características que debemos analizar aquí entre todos para encontrar una solución».
Así que procedió a leer las características y entre las que recuerdo mencionó lo siguiente:
1. El Funcionario Equis tiene más de 25 años de experiencia repartidos a nivel práctico, constructivo y de diseño, por lo cual demuestra que domina su tema y entiende nuestra posición.
2. Le gusta mantenerse actualizado en todo lo concerniente a cálculo y diseño estructural.
3. Al susodicho le encanta hablar en tono académico, aprecia mucho que le pongan atención y toma muy en cuenta cuando no le hacen caso al hablar.
Al Funcionario Equis le gusta dirigirse a los demás como enseñando lo que sabe, aunque muchas veces quiera imponer ‘su saber’ como la única forma de hacer las cosas.
Le gusta debatir y siempre tener la razón, por eso prefiere conversar con los más inexpertos, porque no se siente ninguneado; le incomodan los que creen que saben mucho.
4. Sin llegar a presumir se nota que le fascina su autoridad y el poder que tiene para aceptar o rechazar proyectos, pero detesta resolverle los problemas a los demás, porque dice que para eso no le pagan.
No obstante, en cuestiones de diseño le gusta que tomen su opinión en cuenta, e incluso llega a quedarse con el mérito de las ideas originales, cosa que aquí no importa porque lo que se busca es que nos apruebe el proyecto, no que nos den un premio de diseño o una medalla a la creatividad.
El Director continuó diciendo:
«Gracias a esta aportación del único ejecutivo que aquí tiene la capacidad de ver las cosas desde otro punto de vista, o sea, desde otra perspectiva,
¿qué proponen para que obtengamos esa urgente aprobación del proyecto?

¡¡¡ De esta sala no salimos sin una solución !!!»

Inmediatamente todos se llenaron de elocuencia. Alguno empezó a enumerar acciones a seguir. El resto le siguieron proponiendo variadas y hasta agresivas alternativas.

Allí nos dimos cuenta de que en la medida que uno abrió una nueva puerta, antes desconocida, el resto empezamos a ver las cosas con claridad. Surgieron nuevas y variadas opciones. Se desató una tormenta de ideas,,,,,

Por allí se escuchó:
«Presentémosle al Funcionario Equis tres pre-proyectos sin tanta complicación, solo los que nos convengan económicamente y dejemos que opine cuál es el de su preferencia; al final optamos por lo que él decida, siempre que no encarezca nuestro presupuesto».
Otro ejecutivo dijo:
«Enviémosle al más joven de los diseñadores para que le pregunte su opinión acerca de una de las técnicas de vanguardia que encontramos en una revista norteamericana.
Que incluso le lleve la revista y se la regale, para que lea con calma el artículo en que nos basamos para el borrador de una de las alternativas que ya habíamos valorado».

En fin, ya no me acuerdo de tantos detalles ni vale la pena ir a fondo en ellos, pero sí les digo que después de ese ‘brainstormingel dichoso Funcionario Equis finalmente nos aprobó el proyecto.

Siempre me acuerdo de esta anécdota de ‘perspectiva ejecutiva’, y pido una disculpa si ya se las he contado, pero me parece muy representativa del ejemplo de lo que no solo debe ser un ejecutivo modelo, sino del criterio con el que un personaje de a pie debe contar para poder comentar o discutir cualquier tema contemporáneo, sosteniendo de preferencia más de un solo punto de vista.

¿Cuántas veces criticamos y repetimos las cualidades negativas de un Gobernante, o de un personaje público?

Repetimos hasta la saciedad sus tonterías (o lo que al menos así consideramos como digno de reprobar), repetimos lo que otros le critican negativamente, compartimos los memes que lo ridiculizan.

Pero, ¿Cuántas veces nos detenemos a evaluar otros puntos de vista, otras opiniones positivas o favorables acerca del personaje?

¿Cuántos criterios más conocemos? Los criterios de periodistas o expertos en el tema que opinan desde una perspectiva contraria.

Lo más común es encontrar personas en conversaciones de bar y ahora hasta en Zoom e historias de Instragram que defienden a muerte determinada posición basándose exclusivamente en un solo artículo de tal periódico, o en lo que dice determinado youtuber.

Hay quienes solo leen periódicos de izquierda, y otros solo de derechas.  Peor aun, hay quienes solo leen un periódico o una sola revista de divulgación.

El colmo es que hay quienes no leen nada y aún así sostienen los comentarios negativos que se repiten y se repiten en redes sociales y tertulias de cafetería.

Como bien nos dijo aquel director, solo uno entre los ejecutivos contaba con una destacada perspectiva, al menos en ese asunto.

Moraleja con perspectiva ejecutiva

La lección que siempre guardo de esta anécdota, una que tomo casi como moraleja es que:
Todas las fuentes de información, mientras más mejor, los datos que se tengan así como su buena gestión, una buena capacidad de observación, la atención al detalle, la escucha activa y la empatía conforman entre todas una perspectiva panorámica.
Todo esto forma un criterio amplio, pero no solo para un ejecutivo o para un emprendedor, para cualquier persona que se precie de poseer un buen sentido común.
Aquella persona que cuenta con todas estas cualidades y las practica continuamente puede alcanzar una gran capacidad resolutiva en base a hechos, en base a su actitud, y para lograrlo. Pero curiosamente NO depende de su creatividad, o de su capacidad de improvisación, que también son competencias importantes, pero que son más difíciles de adquirir y de dominar.
Improvisación como capacidad Ejecutiva y Emprendedora
La perspectiva ejecutiva necesaria en ciertos niveles jerárquicos
Cuando llegas a cierto nivel ejecutivo o incluso empresarial en el que te toca tomar decisiones, se entiende que dejas atrás el puesto operativo donde te pagaban por defender una sola perspectiva.
Cuando llegas a nivel directivo (y en el caso de los emprendedores sucede exactamente igual) estás obligado a ver y entender las cosas desde el mayor número de perspectivas posibles, esto con el fin de que tomes las mejores decisiones en base a una mayor concentración de datos, una concentración de datos que esté en tu poder.

Tiene mejor perspectiva ejecutiva y también emprendedora quien puede asumir y entender todas las posiciones desde las que se visualiza un problema, o una nueva idea, o un concepto que pueda revolucionar un medio.


Quienes por ejemplo tienen poca visión ejecutiva generalmente denotan una pobre capacidad de observación y una falta de empatía, y por supuesto carecen de información suficiente.

Noten que estas cualidades se pueden ejercitar, pero antes se necesita contar con una actitud proactiva, con una disposición de aprendizaje.

A falta de creatividad o de capacidades innovadoras en ocasiones la observación es indispensable, y si la tienes bien ejercitada te puede ser de gran utilidad.

“Nuestro punto de vista sesga nuestra observación, consciente e inconscientemente, -porque carecemos de más puntos de referencia para entender la realidad-, no se puede entender la vista sin el punto de vista».

-Noam Shpancer | Psicólogo clínico israelí


A partir de esta anécdota de perspectiva ejecutiva nos podemos dar cuenta de que una nueva y original aportación, una que provenga desde otro punto de vista puede dar pie a una tormenta de ideas que resuelvan un problema, o que mejoren la vida y el trabajo de otras personas.


“Las hormigas no pueden definir la forma de un elefante únicamente desde su punto de vista.

Tienen que unificar todas las vistas para tener una gran perspectiva. Es una forma de que las hormigas entiendan al elefante.

Por su parte los seres humanos, para comprender las verdaderas realidades también deben fusionar un gran número de criterios».

-Toba Beta | Economista y escritor indonesio

Otras entradas que podrían interesarte:
25 Acciones que solo tú puedes decidir
Acciones Ejecutivas en Momentos Difíciles
Consecuencias del Ego en la Toma de Decisiones

Imagen de ‘Perspectiva Ejecutiva’ de Pixabay.com libre de Derechos de Autor.
Fotógrafo:  Thomas Ulrich

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *