Diferencia entre Entusiasmo y Pasión | 597

Comparación entre pasión y entusiasmo | El entusiasmo como generador de contenido | Marketing de contenidos | Diferencia entre Entusiasmo y Pasión | El entusiasmo para alcanzar el éxito en Redes Sociales #RRSS | Entusiasmo con Facebook | Pasión por el Instagram
Diferencia entre Entusiasmo y Pasión. Compilación de la información y desarrollo del artículo por Gustavo Pérez Ruiz para the Manager’s Podcast.

Diferencia entre Entusiasmo y Pasión

Hoy en día, en los medios digitales y en las redes sociales #RRSS, por allí se escucha y se lee mucho ese manifiesto personal que algunos declaran cada vez con más y más intensidad, el cual reza:

«Yo soy un apasionado de mi trabajo. Me apasiona o me entusiasma lo que hago y vivo para esto y para los demás» (sic).

Independientemente de que cada uno sea libre de expresar su «aparente apasionamiento» por eso que hacen o desarrollan, y a pesar de que en muchos casos no lo pueden demostrar, ese término de ‘pasión’ yo lo relaciono más bien con pasar un fin de semana con mi pareja en un ‘Resort‘ de playa, esta es solo mi particular apreciación.

Yo más bien pongo atención en el ‘entusiasmo’ que los demás pueden demostrar

Al margen de que alguien se califique a sí mismo con la etiqueta de «apasionado», yo en lo personal me fijo más es en el entusiasmo que demuestra con los hechos, más que con esa autocrítica subjetiva, esa que carece de la moderación de un tercero.

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Me gusta esta palabra de “entusiasmo”.

Siempre me ha parecido interesante la explicación del origen etimológico de «entusiasmo», el cual les comparto:

Entusiasmo proviene de los vocablos griegos ‘en’ y ‘theos’, que significan tener los Dioses por dentro, o estar lleno de Dios.

Los griegos entendían que cuando alguien tenía entusiasmo estaba lleno de los Dioses, incluso, una persona entusiasmada podría ser tomada como uno de los dioses porque estaba guiada por la propia fuerza y la sabiduría de su entusiasmo, ya que había recibido un don:

«Ese don era el poder interactuar con la naturaleza para transformarla».

Los griegos entendían que solo las personas entusiastas eran capaces de vencer los desafíos de lo cotidiano, y que era indispensable entusiasmarse para poder resolver los problemas que se presentaban y pasar a una nueva situación, pero tomando acción.

El Entusiasmo desde la visión de Bertrand Russell

El filósofo y matemático británico Bertrand Russell ya hablaba del entusiasmo en su recomendable libro “La Conquista de la Felicidad”, y cuenta esta pequeña historia que he adaptado para este blog:

Primero, Bertrand Russell parte de la palabra inglesa ‘zest‘, misma que carece de equivalencia en nuestra lengua (español), pero se asocia con mayor uso a las palabras entusiasmo, brío e interés:

«Había una vez dos máquinas de hacer salchichas, las dos estaban perfectamente construidas para transformar el cerdo en los más deliciosos embutidos.

La primera máquina conservó su interés por el cerdo y produjo innumerables salchichas; la segunda se dijo a sí misma:

“¿A mí qué me importa el cerdo? Mi propio esfuerzo es más importante que cualquier cerdo”.

Entonces, la segunda máquina despreció al cerdo y se dedicó a analizar su propia estructura como máquina. Luego, privada de su alimento natural, su interior cesó en sus funciones, y cuánto más se estudiaba a sí misma, más tonta y vacía se encontraba.

Toda esa perfecta estructura con la cual anteriormente efectuaba la deliciosa transformación, continuaba, allí seguía, y, sin embargo, llegó a olvidarse de lo que era capaz de hacer.

Esta segunda máquina era como el hombre que ha perdido el entusiasmo, mientras la primera se parecía al que lo ha conservado».

Nuestro cerebro es como una máquina procesadora

Bertrand Russell explica que nuestro cerebro es una extraña máquina que puede combinar los materiales que se le ofrecen de las más asombrosas maneras, pero sin materiales del mundo externo es impotente, es inútil;

y al revés de la máquina de salchichas, nuestro cerebro debe adaptar los materiales a sí misma,

pues los acontecimientos se convierten en experiencias solo cuando nos interesamos en ellos, si no nos interesan esos acontecimientos no nos sirven de nada.
Así mismo, el hombre cuya atención (o interés) se vuelve HACIA DENTRO de sí mismo NO encuentra nada que le atraiga,
mientras aquel cuya atención se proyecta HACIA AFUERA puede encontrar dentro, en los raros momentos en que examine su alma, una cantidad de elementos variados e interesantes que se mezclan para producir bellos e instructivos ejemplares.

En pocas palabras:

El hombre que tiene interés en su medio o en todo aquello que le rodea y de lo que se nutre, este hombre o mujer que presenta natural atención por su entorno tiene más posibilidades de transformarlo, de mejorarlo, y de adaptarlo a su conveniencia, y a su punto de vista.

Aquí entiendo que, es por esto que a veces, los creadores de contenido nos sentimos escasos de creatividad, porque la buscamos hacia nuestro interior.

En muchas ocasiones todas esas experiencias personales (que tuvimos a partir del contacto con el exterior) se nos van acabando, y luego por eso nos sentimos vacíos, carentes de algo más para aportar.

La Importancia de Guardar Registro de tus Experiencias

Entonces, según Bertrand Russel:

La solución para crear y aportar un valor único podría estar en nuestro entorno exterior, en prestar atención a todo aquello que nos rodea, en observar e incluso interactuar con todos los elementos conocidos o novedosos que nos nutren día a día.

El caso ficticio de Sherlock Holmes

Bertrand Russell agrega que las variantes del interés son innumerables y aporta el ejemplo de Sherlock Holmes, donde en una ocasión el famoso investigador se encontró un sombrero por la calle,

y después de examinarlo, dedujo que su dueño se había caído a consecuencia de una borrachera y que además, su mujer iba perdiéndole el cariño que le tuvo.

Obviamente este ejemplo es parte de una novela de Arthur Conan Doyle, y tiene poca relación con una posible realidad, ya sea con entusiasmo o con pasión.

UN CASO REAL

Seth Godin, el gurú del marketing digital publica diariamente en su blog un pequeño artículo de alto valor, uno que él genera a partir de su interés y conexión directa con el mundo que le rodea.

Seth comenta que cada entrada de su blog y cada emisión de su podcast están inspiradas en el interés que le presta a la enorme variedad de libros que está leyendo,

y también a sus diarias interacciones con diversos personajes o profesionales que le rodean

Seth Godin dedica tiempo a escuchar una buena variedad de historias y las adapta a su forma de ver la vida,

entra en contacto con algunos de sus seguidores a quienes escucha con mucha atención,

éstos colegas y followers son la materia prima con la que produce sus propios «embutidos» en forma de entradas de blog, libros, artículos, podcasts, conferencias y seminarios.

Yo entiendo que Seth no es un experto en todo, ni tampoco lo pretende, pero sí presta mucha atención a todo lo que le rodea, y estas experiencias las procesa para producir contenido de un solo tema, su tema específico, prácticamente enfoca su producto final, en la mercadotecnia digital.
Consejos de Seth Godin para evitar la Mediocridad

OTRO CASO REAL ENTRE ENTUSIASMO Y PASIÓN

Me acuerdo que este caso me sorprendió mucho y hoy afortunadamente le puedo dar salida con total aplicación en esta entrada del blog, y es acerca del interés que ponemos en las cosas.

Hace unos años,

durante una comida con unos amigos, en un restaurante, uno de mis amigos abrió una botella de vino, y al poco tiempo, se apareció por la mesa un niño de unos 12 años, era comensal en la mesa de junto, iba con sus papás.

El niño le pidió a mi amigo que si le podía regalar el corcho de la botella que acababa de destapar, y mi amigo le dijo:

«Sí, claro que sí», y le preguntó:

«¿Qué, coleccionas corchos de botellas?»

Y el niño respondió

«Sí, corchos de botellas de vino». 

Y mi amigo le volvió a preguntar

«Y ¿cuántos corchos tienes en tu colección?»

A lo que el niño respondió con total exactitud:

«Con este corcho serían 1,235».

¡Ah bueno! nos pareció bien,

pero lo que después verdaderamente nos impresionó fue cuando el niño empezó a hacer preguntas acerca de la botella y del tipo de uva con que se había elaborado el vino,

estaba tomando nota para registrarlo,

y al ir recibiendo información, el niño empezó a hablar de ese tipo de vino como todo un experto, como lo haría un enólogo en toda regla.

Yo ahora me doy cuenta que el interés del niño no estaba dirigido al corcho en sí mismo,

tampoco tenía como meta acumular una gran cantidad de tapones,

más bien le interesaban los antecedentes detrás del corcho.

El joven analizó y leyó la botella, comentó el origen de la uva, el lugar en donde se cultivó, y otros detalles acerca de la bodega de procedencia.

A primera instancia parecía como que al niño le llamaban la atención los corchos como un juego, cuando en realidad estaba interesado en cada una de las historias detrás de cada corcho.

Yo me imagino que de seguir así, ese niño con toda seguridad podrá generar una enorme cantidad de contenidos (en el formato que él quiera y pueda) solo contando las historias de cada uno de los corchos que tenga dentro de su colección.

La generación de contenidos con entusiasmo y pasión

Hoy en día, Yo mismo produzco y consumo contenidos de muchos temas que me interesan, y a la mayoría le trato de dar un enfoque en torno al emprendimiento.

Aún así entiendo que no es fácil generar contenidos que sean originales, no estoy diciendo que los míos lo sean, aquí mismo en este artículo empece curando y procesando contenido del maestro Bertrand Russell,

y aún así me cuesta mucho trabajo publicar con regularidad.

La Importancia de cumplir con Regularidad

Mientras voy leyendo y escuchando otros contenidos que circulan por las librerías y el Internet,

me voy encontrando con que algunos productores de variados temas repiten lo mismo que todos los demás.

Otros productores de artículos, blogs, podcast y vídeos cuentan y cuentan las mismas teorías, aportan muy poca frescura y novedad,

se plagian mutuamente y escriben lo mismo pero con escasas variaciones, y poco agregan de sus historias personales a la mesa de conversación.

Lo que aportas a la Conversación es tu Marca Personal

Yo pienso que este fenómeno se debe a que al igual que la máquina de embutidos, estos ‘generadores de contenido’ han renunciado a escuchar a sus seguidores,

tampoco se permiten reconocer otros trabajos y otros contenidos que por supuesto consumen pero sin interacción alguna,

éstos solo ven hacia adentro y tratan de obtener más brillo de esa maquinaria interior que funcionaría mucho mejor procesando la materia prima que tienen a su alrededor.

Gabriel García Márquez como enorme generador de contenido

El fallecido cantantante y filátropo Facundo Cabral decía en una de sus brillantes intervenciones que la madre del escritor Gabriel García Márquez hizo la siguiente declaración en una entrevista:

“Yo solo sé que al ‘Gabo’ le contaron todas esas historias”.

El mismo Gabriel García Márquez comentó en alguna ocasión que le hubiera gustado recibir el Premio Nobel de Literatura muchos años después, no tan joven, ya que eso le imponía un gran compromiso,

Ese galardón era una enorme responsabilidad que lo obligaba a mantener el mismo nivel de calidad con el que había sido condecorado.

Claro que el escritor colombiano había escuchado todas esas historias en su comunidad, pero también tenía la destreza de poder contarlas como ninguno otro pudo.

García Márquez era una persona muy sensible que prestaba una enorme atención a su entorno, y ese entusiasmo lo llevó a encumbrarse como el mejor escritor de habla hispana de su época, el escritor mexicanoCarlos Fuentes dijo de ‘Gabo’:

«Él ganó el premio por todos nosotros».

Más diferencias entre Entusiasmo y Pasión

Yo creo que el entusiasmo no tiene absolutamente nada que ver con la pasión, ni con practicar la autocrítica, ni con dirigirse a una audiencia como si uno estuviese animando una fiesta infantil.

Entiendo que la forma en que uno se expresa es muy importante para transmitir un mensaje con éxito,

pero tiene mucho mayor peso el poder hablar con los hechos, proponiendo contenido con regularidad,
escuchando y aportando desinteresadamente,
siendo humildes con las apreciaciones y las críticas que hacemos, sin pontificar.

Hablar utilizando un tono de aparente entusiasmo y pasión puede que al principio transmita energía y motivación, pero si no va acompañado con un toque personal en forma de contenido que se pueda demostrar, poco se podrá hacer para generar un impacto verdadero, para dejar un legado.

Los que saben y pueden interactuar con la naturaleza de su entorno para transformarla son quienes podrán dejar un legado. -Bertrand Russell


“Lo mismo para los hombres que para las mujeres, el entusiasmo es el secreto de la felicidad y el bienestar.

-Bertrand Russell

Fotografía de ‘Diferencia entre Entusiasmo y Pasión’ de Pixabay.com libre de Derechos de Autor.
Fotógrafo:  Lothar Dieterich

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