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¿Cuánto camino recorremos a diario? | Artículo y guion de: Gustavo Pérez Ruiz

¿Cuánto camino recorremos a diario?

En reciente ocasión, mientras por televisión veía la finalización de un partido de fútbol, noté que justo tras la conclusión del encuentro se mostraron en pantalla las estadísticas de cada jugador, y me llamó la atención que detrás de cada nombre aparecían los kilómetros recorridos durante todo el encuentro.

Fulano recorrió 10,7 kilómetros, zutano 8,6 y así con cada uno…

Lo interesante es que, quienes anotaron los goles no necesariamente recorrieron más kilómetros que los demás.

En ese partido, aquellos que desarrollaron más kilometraje no anotaron goles, pero al parecer tuvieron eso sí mayor participación e intervenciones más determinantes durante todo el encuentro.

Por su parte, los porteros fueron quienes lógicamente corrieron menos kilómetros y no anotaron goles.

Pero, en su caso particular, su buena o mala calificación no depende necesariamente de la distancia que hayan recorrido, sino más bien de la calidad de sus intervenciones a la hora de parar goles.

Según dijeron los expertos de ese deporte, «Estas estadísticas se suman a lo largo de cada torneo, y a su vez de torneo en torneo, de tal forma que cada jugador va acumulando en su odómetro personal todos los kilómetros que recorre durante su vida como profesional en activo»

Los comentaristas detallaban que en términos generales se podía afirmar que quienes suman más kilómetros son justamente considerados como los más importantes de sus equipos,

éstos también suelen ser los jugadores más participativos de toda la liga, y por consiguiente cuentan con los nombres más reconocidos en el circuito de jugadores profesionales.

Es decir, quienes recorren más kilómetros son los que tienen una Marca Personal más destacada,
y por ende se podría afirmar que son los elementos más cotizados en el digamos ‘circuito futbolístico a nivel mundial’.

Hace quince o más años no se hablaba de este tipo de estadísticas,  ¿Y por qué?

¡Porque no existían!

Hoy, por lo visto, estos números son indicativos importantes de un buen, un mal o un regular rendimiento futbolístico, y los clubes los toman muy en cuenta a la hora de candidatear a uno u otro jugador para ofrecerle algún contrato.

Todas estas estadísticas son solo consecuencia de la avanzada tecnología

que permite que una cámara automatizada siga a un jugador durante cada encuentro con el fin de registrar al milímetro cada palmo que recorre, cada intervención que tiene, cada acierto que logra, cada pase que da, y por supuesto cada falta o penalidad que comete.

Eso sí, los jugadores que recorren menos distancia también coinciden con aquellos que tienen menos penalidades, y por supuesto también menos errores.

A este tipo de criterios estadísticos hemos llegado gracias al imparable desarrollo de la tecnología, y esto, aunque no lo queramos admitir, ni aceptar, aplica en casi todos los mercados laborales.

Cualquiera que sea tu actividad profesional, ésta puede o en su caso debe ser registrada como la muestra fehaciente del camino que has recorrido.

Es que todo este archivo de llamémosle “una trayectoria profesional” nos será prácticamente exigible en cualquier lugar a donde vayamos, seamos empleados o autónomos.

Hoy por hoy, prácticamente todos estamos obligados a demostrar lo que hemos hecho en nuestra historia profesional, con algo más tangible que un simple currículum de 2 páginas.

Si por ejemplo tu eres una arquitecta,

o un arquitecto que tiene pocos años de haberse graduado, es posible que no puedas demostrar las casas o los edificios que construiste, porque todavía no has tenido alguna oportunidad para desplegar tu saber hacer, y mucho menos si has tenido empleos de corta duración, o porque llevas algunos años en el desempleo.

Pero, nada de esto evita que no puedas mostrar todos los anteproyectos que constantemente desarrollas en tu cartera personal de planos o en tu portafolio de bocetos.

Aclaro que a diferencia de un completo proyecto ejecutivo que cuesta mucho dinero y no se va a realizar si no existe un previo contrato, un anteproyecto solo es una serie de 3 a 5 planos o láminas en papel, o en archivo digital donde muestras en términos generales tus ideas, tu estilo único, tus capacidades, tu potencial ejecutivo, tu carácter combativo, y por supuesto tu talento.

Si por ejemplo eres un periodista

Ejemplos equivalentes del camino que recorremos en un periodista serían por ejemplo todos los históricos de sus artículos escritos en diversos medios, y obligatoriamente en su propio blog, o la publicación de algún libro de investigación, aunque sea editado de forma independiente, al margen de una editorial, eso no importa.

¿Cuántos libros de gran calidad andan por allí en forma de Kindle o en archivos digitales?

Y solo tienen el respaldo de su propio autor. Eso a mi me parecer es altamente loable como actitud proactiva.

Por su parte un profesional de audiovisuales

podría mostrar los videos que ha realizado en alguna plataforma como Youtube, o en Facebook Live.

Todas estas son muestras palpables de caminos recorridos, que ahora son constantemente exigidos, o exigibles en cualquier tipo de ambiente laboral.

Ya no podemos seguir tapando el sol con un dedo.

La tecnología de hoy en día hace cada vez más difícil que uno pueda evitar el registro de su camino recorrido, y si no puedes demostrar ese trabajo que pregonas.  ¿Cómo vas a llamar positivamente la atención?   Así  ¿Cómo te van a seleccionar?

Puede que te preguntes:

¿Qué puedo hacer para demostrar ese camino que ya he transitado?

Y aquí disculpen que casi siempre utilice el mismo ejemplo, porque es el camino que más he recorrido a nivel personal:

Si hipotéticamente eres coordinador de un proyecto, o gerente/director de proyectos a nivel empleado, o como profesionista independiente, seguramente elaborarás tus propios planes, también llevarás registros semanales, mensuales y semestrales.

Por allí presidirás juntas de control y avances cada quince días, unas que tendrán sus debidos registros en forma de minutas o de acuerdos tomados por escrito, o en archivos digitales.

Todos estas herramientas de vigilancia y rendición de resultados son elementos palpables de el camino que recorres, aunque durante ese recorrido hayas fallado, o tomado decisiones equivocadas, o que no te hayan promovido de puesto; eso no importa para efectos históricos con tal que sigas avanzando.

Recuerda que los deportistas que estadísticamente cuentan con el menor registro de errores cometidos son precisamente aquellos que menos juegan, o quienes menos participaciones pueden demostrar.

Los que están en la banca no se pueden equivocar, tampoco los que no siguen desarrollando sus ideas profesionales, a pesar de que no tengan empleo.
Quienes no lo intentan no fracasarán.
Esos que no salen de su entorno seguro no podrán tropezarse ni registrar esos tropiezos, ni mucho menos contarlos.

Y en esto de contarlos, curiosamente nadie registra en su currículum sus deficiencias ni sus debilidades.

Imagínate que alguien presente su anti-currículum, una hoja que hipotéticamente diga algo más o menos así:

«Me equivoqué en equis asignación. Tuve una mala actitud después de tal discusión.

Casi siempre soy negativo pero en cada intento lo voy superando.

Tengo mucho miedo de fracasar.

No he logrado alcanzar mi meta pero lo sigo intentando, a pesar de que me califiquen como inmaduro, o imprudente.

Muchos me etiquetan de inconsistente porque he intentado desarrollar más de 5 ideas totalmente diferentes, y todavía no he logrado cuajar ninguna. Pero voy a seguir tratando hasta que lo logre, a pesar de que arranque proyectos en los que tengo poca idea la industria, lo hago así porque me apoyo en especialistas.

No tolero trabajar con prepotentes».

En fin…

Por otra parte, a diferencia de otras épocas, notemos a nuestro favor que hoy, curiosa y positivamente el dinero y los efectos materiales ya no reflejan tanto el camino recorrido de un profesional,

porque la adquisición y ostentación de elementos materiales como oficinas con vista a la playa o las fotos tomadas junto a un helicóptero pueden deberse a diversos motivos artificialmente fabricados, y no necesariamente al producto de un trabajo altamente destacado.

Como ya lo comenté, para bien o para mal,

la actual tecnología permite, u obliga en su caso al registro constante del camino profesional que cada uno de nosotros recorremos en cualquiera de los medios en los que desarrollemos nuestro trabajo, es decir,

esta tecnología propicia y relaciona ese inventario de actividades para reflejar nuestro “saber hacer”, y lo puede mostrar como el objeto representativo de nuestra marca personal.

Entonces, aprovechemos la tecnología a nuestro favor, sobre todo la tecnología digital, justo cuando la mayoría de los profesionales de nuestro entorno no la están utilizando, quizá porque no pueden o les cansa mantenerse a la vanguardia, o porque de plano no les importa quedarse atrás;

por las causas que sean, estos rezagados paradójicamente propician oportunidades para los pocos que si se esfuerzan por demostrar su camino recorrido.

Tú en tu particular lucha por la vida y el trabajo

¿Cuántos kilómetros recorres a diario?   

¿Y cómo los puedes demuestras?


“El camino hacia el éxito siempre está en construcción”.

Arnold Palmer (1929-2016) | Golfista

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Fotógrafo:  Rainer Maiores

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