Emprender implica Asumir Riesgos | 433

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Ventajas y Desventajas de Asumir Riesgos. La importancia de la toma de decisiones para emprender.

Emprender implica Asumir Riesgos

El acto de generar ideas para un negocio o emprender un proyecto no es algo realmente difícil.

A casi todos se nos ocurren ideas geniales, o soluciones y alternativas para hacer o resolver cosas, pero casi nunca las llevamos a la acción, muy pocos las hacemos realidad.

Y si estas ideas son tan buenas: ¿Por qué no las desarrollamos?

No las desarrollamos porque eso implican asumir riesgos.

Asumimos riesgos cuando tomamos la decisión de emprender un negocio, y si después de tanto trabajar el resultado es negativo, será más duro asumir el fracaso.

En estos casos cuesta mucho trabajo levantarse y volver a intentarlo.

No es fácil animarse para asumir riesgos otra vez, porque no se puede estar perdiendo tiempo y dinero.

A diferencia del dinero, el tiempo no vuelve, ni se puede recuperar, aunque se haya aprovechado en forma de ganar experiencia o sabiduría.

Tomar y/o asuimir riesgos es parte intrínseca y necesaria de la vida del Emprendedor.

Al igual que un CEO, o el Director General de una compañía tan grande como la Ford Motor Company, o la Coca Cola, un emprendedor tiene que tomar decisiones a diario, decisiones que le impactan en escala proporcional.

¿Qué es y cuáles son las funciones de un CEO?

Al igual que un empresario, un emprendedor decide a quién le compra productos, o materia prima. Un pequeño empresari decide si pide un préstamo al banco, o si se asocia con unos amigos, o si contrata a dos o tres profesionales más.

Un emprendedor (tal como un empresario) decide en qué lugar empezará sus operaciones y hacia dónde se irá expandiendo.

Todas estas decisiones implican asumir riesgos,

también implican gastos y tiempo, y debe poder asumirlas con decisión, y para esto el emprendedor necesita tener confianza, la más que se pueda.

Un emprendedor puede obtener dicha confianza de su experiencia en el sector, de las investigaciones de mercado, de seguir las tendencias de su industria, o de prever el comportamiento de su sector, de ‘n‘ variables.

Durante todo su desarrollo profesional, el emprendedor y luego empresario debe aprender a juzgar pronto su entorno para tomar las mejores decisiones, y asumir sus riesgos.

Los emprendedores que gustan de estar muy bien informados de todo lo que sucede en su industria,

 y que tratan de descubrir por dónde evolucionarán las tendencias del mercado,

qué pueden prever las necesidades de sus consumidores,

los que saben crear nuevas necesidades (unas que ni los mismos consumidores sabían que iban a necesitar),

estos emprendedores que están bien preparados para tomar buenas decisiones y asumir los mínimos riesgos posibles, serán los que tengan más posibilidades de alcanzar sus objetivos.

No actuar y no asumir riesgos puede ser contraproducente.

Las difíciles condiciones del medio pueden arrojar a un empresario a decidir incluso el ‘no actuar’, o no hacer nada, lo cual también conlleva un riesgo, porque la inacción nos puede poner en desventaja contra los competidores,

la falta de decisión nos puede dejar atrás en el campo de la investigación,

no asumir riesgos nos puede hacer perder visibilidad (en el caso de que por ejemplo no paguemos por publicidad),

el tomar la decisión de no actuar, de no hacer o de no seguir hacia un camino también puede afectar el desempeño de la empresa.

Emisión 21 ¿Cómo tomar decisiones bajo presión?

Tomar decisiones, pero decisiones en las que se asuman riesgos importantes, tiene como todo ventajas y desventajas.

Seleccionar entre una variada gama de colores para pintar tus oficinas no es una decisión difícil, ni una que vaya a tener un gran impacto financiero en la empresa.

Escoger la marca de muebles para tus oficinas tampoco debería ser una decisión complicad, a no ser que creas que necesitas comprar unos muebles carísimos que te impliquen adquirirlos a crédito;

ésta más bien es una tonta decisión, porque esos muebles no te ayudan a generar ingresos. Esta tampoco es una decisión difícil, solo es una decisión imprudente, una que te puede lastrar financieramente.

Cada decisión implica ventajas y desventajas.

Todos ententemos que el hecho de asumir riesgos te puede proporcionar ventajas competitivas.

Asumir riesgos donde muy pocos lo hacen te puede poner en la posición de ser uno de los líderes de tu nicho de mercado, y ¿por qué no?

Después de asumir una decisión importante podrías convertirte en el líder a seguir, o a vencer en tu nicho de mercado.

Si asumir riesgos fuera fácil todos lo harían, allí está el reto.

Si por ejemplo vendes herramientas industriales

y tomas la decisión de adquirir una marca de taladros en exclusiva para tu zona, ciudad o región, estás adquiriendo el hecho de que solo a ti te puedan compren esa marca, al menos en tu zona de influencia.

Cuando un consumidor en tu zona quiere un taladro como los tuyos tiene tres opciones:

UNA. Te lo compra a ti, o

DOS. Se desplaza lejos para adquirirlo (en cuyo caso le saldría más caro, por los costes del viaje, o del envío), pero

TRES. Puede que se decida por comprar un taladro de otra marca, y si la mayoría de los consumidores toman esta última decisión, tú estas en serios problemas por el riesgo que asumiste.

Si quieres expandir tu marca, puedes tomar la decisión de abrir más unidades de negocio, o más tiendas, o puntos de venta,

Para expandirte podrías pedir un préstamo financiero, y esto te podría beneficiar mucho, porque la expansión te da mayor visibilidad y cobertura de mercado, y además, la buena gestión de ese dinero te podría colocar como uno de los líderes en tu mercado.

En el lado oscuro, si asumir el riesgo te resulta negativo, porque tus tiendas no venden lo que esperas, podrías afectar las finanzas de toda tu compañía, en el caso más grave podrías ir a la quiebra, este es el lado negativo de asumir grandes riesgos.

Generalmente, asumimos riesgos pensando que todo va a salir bien.

El lado positivo de tomar riesgos.

Si después de asumir riesgos tu negocio evoluciona como esperabas, si tu negocio progresa, eso te da grandes satisfacciones personales.

Y cuando esto sucede, tu marca de producto o servicio gana buena reputación, y tú como empresario también ganas, tu marca personal obtiene buen prestigio Así te puedes convertir en la referencia en tu industria, y podrán decir:

-“Él o Ella es un visionario de los negocios, asumió el riesgo que nadie quería tomar, y lo logró”.

El lado negativo de tomar riesgos es que suceda lo que no queremos que pase, que fracasemos en el intento.

Y, en lugar de ganar prestigio como emprendedor podrían decir lo contrario:

-“No sabe asumir riesgos. No hizo una buena evaluación del mercado.

Lo más importante es que se puede perder lo invertido, y esto es un trago duro de aceptar, te lo digo por experiencia.

El más claro resultado negativo de asumir un riesgo empresarial es que puedes perder tu tiempo tu dinero.

Al haber sacrificado tu tiempo, podrías afectar indirectamente a tu familia, o a ti mismo, si por ejemplo estabas estudiando al mismo tiempo, o si descuidaste a una persona que te necesitaba.

Los empresarios que asumen riesgos y fracasan, ya sea tanto por decisiones imprudentes como por decisiones meticulosamente pensadas, podrían perder la confianza de sus socios y de empleados y lo peor, de sus clientes.

Lo que digan de tu desempeño no debería importarte siempre que hayas estado bien preparado. Casi siempre te critican los que no asumen o nunca han asumido riesgos. El fracaso casi siempre es injustamente calificado.

No sobrestimes el potencial de tu idea, o de tu empresa.

Al asumir riesgos evita confiarte sin evaluar a fondo, siempre es mejor emprender con un perfil bajo, sin generar tantas expectativas.

Si todo sale bien después de tomar una decisión que asumía un gran riesgo, sorprenderás gratamente, en lugar de decepcionar por irte a la quiebra, a la quiebra financiera y moral (moral porque muchas puede mermar tu espíritu de lucha, si te detiene de volver a intentarlo).

Nadie puede evitar el fracaso.

En ocasiones el destino juega en contra de nosotros a pesar de que tengamos las mejores intenciones de lograr el éxito.

Existen muchísimos factores ajenos a nuestra injerencia que determinan el éxito o el fracaso de asumir riesgos, o de emprender un negocio.

El devenir de la macro-economía, las caídas en el consumo, el desempleo, la falta de crédito, casi todos estos factores son ajenos a nuestro control e injerencia,

pero no los perdamos de vista, debemos tratar de predecirlos en la medida de lo posible.

Mis recomendaciones para asumir riesgos serían:

Tratar de estar lo mejor preparados que se pueda.

Contar con los asesores que consideremos más calificados para apoyarnos.

Planificar a conciencia los pasos a seguir,

Llevar un estricto control financiero.

Todas estas variables le pueden dar claridad a un empresario a la hora de tomar decisiones, con el fin de tener la mayor precisión a la hora de determinar si el riesgo que se asume es alto o bajo.

Contar con un equipo de profesionales, internos o externos es vital, porque un emprendedor no lo puede saber ni dominar todo, tampoco un empresario experimentado.

Hay que tener humildad para admitir que uno no lo sabe ni lo puede todo; el ego juega a veces un papel muy importante y peligroso en la toma de decisiones.

Es recomendable que cada área de la empresa cuente con una persona confiable y preparada en su tema específico.

Existen muchas formas de apoyarse en otros profesionales para complementarse, para contar con mayores y mejores datos antes de asumir los riesgos que implican tomar una decisión.

Un Grupo Mastermind es una alternativa para dar mejor perspectiva al emprendedor.

Las mayores posibilidades de fracaso se hacen realidad cuando alguien toma una decisión sin tener la suficiente información, esto es como casi como jugar a la ruleta o a los dados,

Tomar la decisión de ir hacia un rumbo que es prácticamente desconocido es asumir un alto riesgo de fracaso.

El conocimiento nos proporciona el criterio para proponer diversas alternativas, para evaluar cada una en función de sus variables y asumir los menores riesgos posibles.

Toma decisiones calculadas.

Esto es, estima la máxima pérdida posible, y no pongas en riesgo otros activos que aseguren el bienestar de tu familia, como hipotecar tu casa para que tu negocio crezca.

Toma riesgos que no afecten tus intereses personales.

Evita tomar decisiones o asumir riesgos en estado de estrés, pánico, o enojo.

Si tienes ahorros familiares para los estudios de tus hijos, o quieres echar mano del ahorro para el retiro de tu esposa, estás poniendo en riesgo toda tu vida.

Mi recomendación es que midas y preveas el escenario más espantoso posible.

Piensa bien si puedes asumir el fracaso del peor escenario posible, y en caso de ir adelante asúmelo solo tú, no impliques a terceros. No pidas dinero a gente buena sabiendo que será casi imposible que se los devuelvas, mide las consecuencias de asumir riesgos que son solo tuyos.

Sé profesional, pero sobre todo sé buena gente.


Solo aquellos que se arriesgan a ir demasiado lejos posiblemente puedan descubrir hasta dónde pueden llegar.

-Thomas Stearns Eliot.


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Cómo tomar riesgos de forma inteligente. Universia.

Gestión y Análisis de Riesgos. Comunidad de Madrid.


Imagen de Pixabay.com libre de Derechos de Autor.

Fotógrafo:  SKEEZE.

 

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