Emprender es imaginar y realizar | 667

Pasos antes de comenzar un emprendimiento | Imaginar para emprender | Qué nos motiva a ser emprendedores | Emprender es imaginar y realizar | Cómo empezar a emprender desde cero | La imaginación con fe nos ayuda a hacer que las cosas sucedan en la realidad | Aprender a emprender
Emprender es imaginar y realizar | Adaptación emprendedora del libro “La Mente en las Relaciones Humanas” de Dan Custer | Por: Gustavo Pérez Ruiz.

Emprender es imaginar y realizar

Comenzaré este blog-post haciéndote una pregunta:

¿Tienes aptitudes para trazar dibujos, para pintar, para componer frases, para programar viajes o para idear planes de negocios aunque no los lleves a cabo?

Casi te puedo asegurar que tu respuesta es ‘sí’ a al menos alguno de éstos.

Dan Custer, el escritor del BestSeller de los años sesentas “La Mente en las Relaciones Humanas” nos dice que:

A esta aptitud de crear o concebir todas estas cosas en tu mente se le llama imaginación.

-“Todo el mundo tiene la aptitud de imaginar cosas que aún no se han creado y también de usar la imaginación -en ocasiones- para llevar a cabo esas cosas en la realidad, ya sea para formular planes de lo que quiera o de lo que no quiera hacer”.


Dan Custer dice que las imágenes mentales que tú contemplas y aceptas por ti mismo son los planes que das a la vida, los cuales son dirigidos y controlados por tu fe.

Un plan que formules puede ser por ejemplo pintar un cuadro, escribir un artículo, grabar y editar un vídeo o también emprender un negocio.

Por su parte, la fe es una convicción mental, es eso de lo cual tú estás convencido de que es verdad para ti, o de que en su caso estás seguro de que no te sucederá.

Puedes estar convencido de que un negocio que llevarás a cabo bajo los parámetros que imaginaste será todo un éxito, o en su caso puedes estar convencido de que no será exitoso a no ser que cumpla con ciertos parámetros del modelo que idealizaste.

Entonces, si desarrollas tu proyecto de determinada forma, incluso sin apoyo financiero puedes lograr el objetivo porque tu idea no requiere de tanto dinero, solo es necesario tu experiencia y tu trabajo , allí estás convencido de que harás que las cosas sucedan a pesar de carecer de algunos recursos.

O por otro lado, estás convencido de que si no tienes 100,000 dólares de inversión difícilmente saldrá adelante tu plan de empresa, allí tienes fe de que solo sucederán las cosas si se cumple determinada premisa.

Una de las propuestas que más me gusta del libro de Custer que me hace pensar que «Emprender es imaginar y realizar» es la que dice:
-Eso que consciente o inconscientemente crees que es verdad, lo que tú crees que efectivamente sucederá, determinará el tipo de cuadro, modelo o plan que tú creas en la mente.

Luego, la vida se convierte en acción sobre ese plan.

Si no tienes un plan de negocios o en su caso un modelo financiero, claro que puedes empezar un proyecto, pero muy difícilmente lograrás tu objetivo,

y no lo alcanzarás porque justamente no trazaste el objetivo al que te diriges, debido a tu carencia de plan.

Por eso Custer afirma que la vida se convierte en acción sobre ese plan.

Podríamos afirmar que la imaginación es el departamento de diseño e ingeniería de tu mente, es tu sección o área para hacer planes.

Si has decidido hacer y lograr determinada experiencia que ya has imaginado, como escribir un libro, viajar a África o emprender un negocio, primero que nada tienes que hacer un plan y luego atenerte firmemente al mismo para llevarlo a la realidad.

Ten en cuanta que «Emprender es imaginar y realizar»

La representación mental que imaginaste y que ahora llamas plan debe ser claro, preciso y vívido.

Entonces, para apoyarte en la realización de ese plan, con las herramientas con las que hoy contamos, puedes seccionar dicho plan en varias partes y luego subdividirlas en planes parciales que deben reflejarse en las actividades que tengas planeadas para cada día en que trabajes en el plan,

y estas actividades diarias pueden estar plasmadas en tu agenda, o en el Google Calendar, o cualquiera que sea la herramienta o aplicación en la cual te apoyes para llevar un estricto control diario de tus avances.

Y, cuando tú te logres apegar a ese patrón que trazaste en el calendario de actividades diarias con persistencia y con invariable fe, éste se convertirá con el tiempo en una forma, en una forma real.

Sin embargo, si después de trazar un plan y calendarizarlo te das cuenta de que no vas alcanzando los objetivos diarios,

podrías entender que algo está fallando,

o que necesitas revaluar tus objetivos, o

que estás fracasando en eso que te propusiste.

Y quizá eso que te propusiste tenga que ver con el modelo de persona que te gustaría ser,

porque tu plan quizá era construir o mejorar tu marca personal,

y si no logras avanzar quizá pienses que no puedes demostrar lo que te habías imaginado y que no estás logrando convertirte en el exitoso artífice de tu plan, no estás demostrando eso en lo que te quieres convertir. ¡Emprender es imaginar!

Custer agrega que cuando nosotros sostenemos un sentimiento interno, una firme convicción de querer tener o alcanzar algo, la mente como ley de vida comienza a poner todo lo necesario para la realización de tal deseo.

El autor de «La mente en las Relaciones Humanas» idealiza un poco diciendo:

“Por medio de nuestra imaginación se cumplen nuestros deseos”.

Pero aquí ATENCIÓN y cuidado,

el hecho de pensar permanentemente en un objetivo como alcanzado no quiere decir que éste se vaya a cumplir sin antes haberlo trabajado apropiadamente.

No se trata de pensar y pensar en las cosas teniendo fe en que sucederán solo por concentrarse mucho, rezar, o esperar un milagro.

Como si permanentemente pienso en un millón de dólares e ingenuamente creo que me caerán del cielo en forma de contrato o de empleo,

o como si alguien piensa que se convertirá en un gran violinista solo con pensarlo, sin necesidad de ejercitarse dos horas diarias durante varios años.

Es como si un joven quiere conquistar a la chica más guapa de su generación sin ni siquiera atreverse a hablarle.

Los planes que concebimos en la mente no sucederán solo por el hecho de creer en éstos, para que se conviertan en una realidad es necesario poner el esfuerzo necesario real -generalmente conocido como trabajo-, para que esa concepción mental suceda o se materialice.

El autor profundiza un poco más diciendo:

-La construcción de una imagen consciente es imaginación creadora.

Cuando te aferras persistentemente a una vívida imagen mental, todas las fuerzas de tu ser confluyen automáticamente para la realización y ejecución de lo que te ves a ti mismo siendo, teniendo y haciendo, o lo que piensas en que te vas a convertir -como en un empresario exitoso, o en un Youtuber reconocido-.

Custer agrega que:

-La facultad de la imaginación al igual que cualquier otra facultad natural, puede ser dirigida. No debe ser expresión reprimida ni rechazada; y esto es muy normal cuando la decisión de llevar adelante nuestro plan no depende de uno sino de terceros:

«Claro que mi idea me parece excelente, pero el banco no me da crédito para empezarla,

o mis socios no están de acuerdo,

o mi CEO no me ha autorizado tal proyecto».

Y aunque nuestra idea no deba ser expresión reprimida ni rechazada, sí puede y debe ser dirigida hacia las experiencias que deseamos.

Recordemos que la imaginación es muy poderosa.

La imaginación es una facultad creadora, una que incluso también puede ser innovadora.

Los seres humanos nos movemos automáticamente en la dirección de lo que imaginamos, por lo cual debemos ser cuidadosos con lo que imaginamos para nosotros mismos y para los demás,

porque eso que concebimos en la mente puede que supere lo humanamente posible de alcanzar.

Supongamos que quieres arrancar una tienda online

iniciando con más de cien mil artículos y no cuentas con todo el conocimiento técnico para realizarla.

Si tú te imaginas que solo podrás lanzar tu tienda basándote exclusivamente en tu breve experiencia actual y en adquirir por tu cuenta todo el conocimiento que te falta, es muy probable que no tengas éxito, porque te llevará mucho tiempo actualizarte para realizar todo el trabajo que planeaste tú solo (emprender es imaginar).

En este caso, tú construiste una idea con un plan altamente difícil de alcanzar.

En tu imaginación has creado la clase de representación errónea, has hecho un plan prácticamente falso e inviable, porque es iluso que pienses y además creas (con fe) que tú puedes hacer todo sin la ayuda de expertos. Emprender es imaginar pero sin ser iluso.

Luego, supongamos por otro lado que te dices a ti mismo:

Crear una tienda con más de cien mil artículos solo y por mi cuenta es un objetivo complejo de alcanzar,

pero estoy seguro que lograría tener éxito si me apoyo con una serie de técnicos y expertos en montar tiendas online si además les propongo que nos asociemos,

y para lograrlo voy a buscar a profesionales con los que me complemente para presentarles el plan que tengo.

Tengo la firme convicción de que les interesará mi plan porque tengo seguridad en lo que hablo ya que domino el tema,

y si convenzo a cada uno de mis potenciales socios para que cumplan con sus objetivos diarios iremos entre todos alcanzando el éxito que les propongo.

Trataré de transmitirles que se interesen en el plan que les estoy proponiendo,

no quiero que se fijen en mí personalmente, trato de que entiendan que el hecho de alcanzar el objetivo nos beneficiará a todos en partes proporcionales;

el éxito no solo se trata de mi y de satisfacer mi Ego, el objetivo final es cumplir el plan que será de todos, no solo mío.

Debo transmitir confianza, y hacerle entender a todos que seré una parte útil del proyecto, estoy para servir a los demás y también para velar porque el plan se cumpla.

Si utilizas la imaginación en este sentido, en el sentido empático, en el sentido colectivo, con sentido de generosidad, no serás presa del temor, ni de la inseguridad, ni te verán como a un lobo que busca alimentarse solo a sí mismo,

así tendrás y proyectarás confianza, y harás una buena presentación de tu plan.

Así has construido un cuadro vívido y positivo en tu imaginación.

Por allí circula algún libro de moda que insiste en la falaz idea de alcanzar el éxito solo con pensar en ello, pero, mi opinión personal es que primero se actúe;

empecemos por hacer, por desarrollar y trabajar antes de gastar y desperdiciar un valioso tiempo en nimiedades.


“Luchar por el éxito sin haber desarrollado un duro trabajo es como intentar cosechar donde ni siquiera has plantado las semillas”.

-David Bly | Político estadounidense

Otras entradas similares que podrían interesarte:
Emprender no es lo siguiente
Consejos de un Mentor para Emprender

Fotografía de «Emprender es imaginar y realizar» de  Pixabay.com libre de Derechos de Autor.
Fotógrafo:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *