La Regla de los 5 segundos te pone en Acción | 430

Regla de los 5 segundos | La historia de una tenaz Emprendedora Mel Robbins | ¿Cómo ponerse a trabajar? | ¿Cómo hacer que las cosas pasen? | Productividad en el trabajo | Procrastinación | Motivación | El poder de la regla de los cinco segundos | Impulsa tu vida
La historia de motivación de Mel Robbins y su Regla de los 5 segundos para ponerse en acción.

La Regla de los 5 segundos

Mel Robbins es autora del ‘best seller‘ internacional “La Regla de los 5 segundos”.  Esta lectura es referencia entre emprendedores, empresarios y todo tipo de personas dado su alto valor para empujarnos a la Acción.

La Regla de los 5 segundos ha llevado a Mel Robbins a viajar por todo el mundo para compartir su historia y explicar la teoría que ha ayudado a tantas personas a salir del estancamiento mental.

Esta es la historia de Mel Robbins y la Regla de los 5 segundos:

A los 41 años, Mel Robbins y su esposo Chris estaban desempleados.

Chris acababa de ser despedido de un empleo bien remunerado en una compañía de tecnología. Él se sentía aliviado, ya que por fin podría empezar un negocio que les brindaría libertad financiera.

Mel no estaba tan de acuerdo con él porque prefería que mejor se pusiese a buscar empleo para pagar la hipoteca, y, en lugar de ser una esposa comprensiva, empezó a presionar a su marido y a poner la relación en estado de tensión.

Chris quería emprender uno de sus sueños, abrir un Restaurante, y finalmente logró convencerla.

El primer restaurante que abrieron fue todo un éxito, lo que llevó a Chris a pensar que replicarlo y crecer desmedidamente, y así lo hizo.

Luego las cosas empezaron a salir mal.

Los siguientes restaurantes que abrieron No fueron rentables.

Además, habían pedido mucho dinero a familiares y amigos, estaban en una situación financiera tan complicada que no podían usar las tarjetas de crédito.

Su deuda ascendía a más de 800,000 dólares.

¡Era un momento terrorífico!

Las Claves del éxito de Mel Robbins y la Regla de los 5 segundos.

Mel Robbins suele comentar en varias de sus destacadas conferencias que:

Todos tenemos ideas maravillosas, y pensamos que solo nos falta motivación,

pero esto no es cierto. La Naturaleza No diseñó nuestras mentes para hacer cosas incómodas, o difíciles o que nos den miedo.

Nuestro cerebro está de hecho diseñado para protegernos de esas cosas, porque nos quiere mantener vivos.

Con el fin de cambiar, para que construyamos un negocio, para que seamos buenos padres, para que seamos la mejor pareja, para hacer todas esas cosas que queremos en la vida, tendremos que hacer cosas que serán difíciles, cosas que nos darán miedo, cosas que No nos garantizan seguridad ni nos dan certidumbre.

Siempre preferiremos las cosas más fáciles de hacer, nunca vamos a querer hacer las más difíciles.

¿Por qué es tan difícil hacer las pequeñas cosas que mejorarán nuestra vida?

Nuestras mentes están diseñadas para detenernos a toda costa de hacer cualquier cosa que nos pueda hacer daño, y todo esto empieza de forma tan sutil que nadie se da cuenta,

El hábito de ‘dudar’ es pésimo, y casi nadie habla de éste mal que casi todos padecemos.

Te podrás encontrar sentado o sentada en medio de una reunión de trabajo, y de repente te surge una idea, y en lugar de comentarla, te paras un poco y empiezas a dudar de ti.

Allí no te das cuenta de que en ese micro-momento en el que empiezas a dudar, envías una señal de estrés al cerebro, con esa señal tu cerebro se despierta y dice:

-“¡Ooooh!, espera un momento”, y te pone a dudar….

Y,,, ¿Por qué dudamos?

Yo por ejemplo, NUNCA DUDO cuando decido ponerme unos pantalones de mezclilla, o cuando visto mi camisa azul.

Pero SÍ DUDO cuando tengo que ponerme en acción, al hacer algo que me incomoda, como escribir, o hablar en público, o ponerme a estudiar.

Ante estas actividades, mi cerebro trabaja para protegerme, para protegerme de no ponerme a hacer eso que debo.

Una de esas formas de protección se conoce como el spotlight effect (el efecto foco).-

El spotlight effect es un conocido fenómeno donde nuestro cerebro agranda los riesgos. Y ¿para qué?,,,, para evitarnos hacer algo que él percibe como peligroso.

Continuando con la historia de esta emprendedora:

En la relación familiar de Mel Robbins había mucha tensión, y también en la cara que daban a los demás, porque su restaurante era una negocio público, allí había mucha gente involucrada.

El banco les empezó a llamar, los acreedores exigían su dinero. Sentía frustración, pena, vergüenza y fracaso.

Descubrió que en los momentos difíciles todos tenemos diferentes capacidades de respuesta.

-“En un momento vimos que las cosas no iban como habíamos pensado. A pesar de todo, Chris se levantaba desde las seis de la mañana como un resorte, salía a trabajar y a tratar de solucionar la precaria situación”.

Se dio cuenta de qué él respondía de otra forma, positivamente.

Mel comenta que quizá Chris tampoco quería estar cerca de ella, porque siempre estaba de mal humor; él no tenía la misma respuesta ante la crisis que estaban pasando.

Su áspero carácter solo era producto de sus miedos.

Las emociones la superaban, por eso le era más fácil apuntar su dedo hacia otra persona, todos tenían la culpa menos ella.

Culpar a los demás es una decisión, una de la que no te das cuenta pero aun así la tomas y señalas a los demás injustamente.

En lugar de levantarse temprano, Mel prefería quedarse en cama, para no enfrentar los problemas. Se conmiseraba de todo, de las discusiones de la noche anterior, y del hecho de saberse desempleada, y solo apagaba el botón del despertador,

¿Para qué se iba a levantar con una vida así?
Le faltaba confianza, seguridad y valor.

En una vida normal, apagar el botón del despertador no representa tantos problemas.

Nadie se levante diciéndose: -“Hoy es el día que destruiré mi vida”.

Lo que sucede es que dudamos de todo,

no queremos levantarnos, no queremos atender a nuestros hijos, no queremos ir a la junta de trabajo, no queremos acabar nuestros pendientes, no queremos enfrentar nuestros problemas financieros; todo esto es abrumador, y puede sobrepasar a cualquiera.

Cómo evitar la Procrastinación en 25 frases.

¿Y cómo hacemos para salir de este círculo vicioso?

¿Cómo haces para superar ese momento?  Mel Robbins lo denomina knowledge action gap (brecha de acción del conocimiento)

El knowledge action gap es el instante en que sabes exactamente lo que tienes que hacer, pero algo muy fuerte en ti te detiene de ponerte a hacer lo correcto.

-“Todos estamos a una sola búsqueda en Google de encontrar las instrucciones de lo que tenemos que hacer para cualquier cosa, y si las seguimos cambiará nuestras vidas; pero no nos ponemos en acción“.

¿Cómo haces para salir de tu cabeza y en lugar de pensar en lo que tienes que hacer mejor te pones a hacerlo?

Esta emprendedora comenta que para ella fue muy fácil:

Sabía lo que tenía que hacer:

Levantarse a tiempo, hacer el desayuno para sus hijos, montarlos en el autobús, buscar un empleo, ser más amable con Chris, no beber tanto (sic) y dejar de aislarse de los amigos.

-“Yo era capaz de hacer todas estas pequeñas cosas, pero no podía dejar de ser prisionera de mi negatividad, este es un problema Universal, casi todos sabemos lo que tenemos que hacer, pero dudamos y nos justificamos para no hacerlo”.

Durante varios meses ella veía como su esposo salía desde muy temprano de la casa. Mel no era capaz de hacer lo que tenía que hacer: Sus hijos llegaban tarde al colegio, todo era un desastre, y pasaba la típica noche en que pensaba y se motivaba:

-“Mañana voy a ser una nueva persona. Mañana me levantaré temprano. Iré al gimnasio, buscaré empleo, no beberé tanto (sic), por fin será maravilloso. Luego después de dormir 7 horas, todo continuaba en estado depresivo.

Un día, encontró la Regla de los 5 segundos.

En medio de los problemas que no dejaban de acosarla, Mel estaba viendo la TV, un programa donde lanzaban un cohete, y allí descubrió la solución, se dijo:

-“¡Ya la encontré! Voy a despegar desde la cama, me voy a impulsar como un cohete de la NASA, y será rapidísimo, voy a vencer a mi propia mente”.

Todo esto es parte de sus investigaciones, las cuales plasma en su libro La Regla de los 5 segundos:

Cuando uno se impone metas, cuando uno tiene la intención de lograr algo, como por ejemplo cambiar algo acerca de tu vida, allí tu mente te ayuda, y empieza abriendo una lista (como un check list).

Después, tu mente se pone a trabajar tratando de recordarte esa intención que te dijiste a ti mismo, y es muy importante desarrollar esa habilidad:

La habilidad de saber escuchar a tu sabiduría interior y ver la otra intención que te patea para ejecutarla inmediatamente.

Mel Robbins sitió que el cerebro le decía:

-“Eso es, allí está el objetivo, muévete tan rápido como puedas hacia allí, tan rápido como un cohete”.

-“Y, En lugar de sentirme miserable, Yo quería cambiar mi vida, quería ser feliz”. 

Al día siguiente, la alarma volvió a sonar muy temprano,  y ella actuaba como si estuviera en la zona de despegues de la NASA, empezó a contar regresivamente en voz alta:

5, 4, 3, 2, 1    y se levantó inmediatamente.

-“Ese día era oscuro y frío, era pleno invierno en Boston, y por primera vez en muchos meses vencí el hábito de callar mi despertador y lo logré“.

-“No lo creía, me parecía que contar regresivamente era la tontería más grande que había hecho en mi vida, pero al día siguiente funcionó otra vez, y luego al otro día también…”

Mel Robbins descubrió que durante el día

tenía muchos momentos como ese, en los que ya sabía lo que tenía que hacer, en los que si no se movía después de esos 5 segundos, su mente empezaría a convencerla de no hacer las cosas.

Todos los seres humanos tenemos una ventana de cinco segundos, y algunos de menos tiempo, una ventana en donde nos debemos mover de la idea a la acción, antes de que nuestra mente funcione a todo vapor para sabotearnos cualquier cambio de comportamiento.

Ya mencioné que nuestra mente está preparada para detenernos de hacer cosas incómodas, inciertas o que nos causen miedo.

Es nuestro trabajo aprender cómo movernos desde esas ideas que pueden cambiar nuestra vida hasta ponernos en acción con pequeñas actividades.

Cuando tú cuentas 5, 4, 3, 2, 1 lo que realmente estás logrando es interrumpir lo que los investigadores llaman ‘habit loops’ (bucles de hábitos), que están decodificados como bucles cerrados de patrones elementales en tus ganglios basales.

Los ganglios basales son la parte del cerebro donde están alojados nuestros sentimientos y emociones, y cuando acabas de contar, tus emociones se van hacia tu cortex prefrontal,

Así interrumpes los hábito negativos, como procrastinar, o agredir a tus familiares, o tomarte un trago. Al despertar el cortex prefrontal tú te dispones a aprender, a hacer cosas, a ponerte en acción.

El ritual de la regla de los 5 segundos te impulsa a hacer las cosas,

porque te da confianza, te da valor, te pasa a la acción, y no sirve si cuentas hacia arriba, porque así te sigues contando, y eso requiere mucha concentración.

La regla de los 5 segundos ha ayudado a mucha gente en el mundo.

En el ejército utilizan la regla de los 5 segundos para poner a las tropas en acción, las escuelas lo usan para que los niños dejen de hablar e interrumpir, con ésta regla algunos han evitado suicidarse.

La regla de los 5 segundos puede parecer algo muy tonto y/o sencillo, pero contar desde cinco tiene un enorme poder para cambiarnos.

3 Listas para hacer que las cosas sucedan.

La explicación es que la regla de los 5 segundos es un truco que

utilizas para ser más astuto que tu mente, y habrá momentos en que no te lo pienses ni 2 segundos, como cuando te lanzas a un río caudaloso para salvar la vida de uno de tus familiares.

Aquí la explicación es que en esos momentos donde sabes que no puedes seguir dudando te pones en acción, porque entiendes que el resultado es importante para ti, o que tiene un propósito superior.


-“Interrumpe tus malos hábitos de comportamiento, esos que haces en piloto automático, esto te ayuda a tomar control sobre tu vida, para que logres ser la persona que quieres ser moviéndote desde pensar en algo hasta hacerlo “.

-Mel Robbins.


Bibliografía: “La Regla de los 5 segundos”. 

Autora: Mel Robbins.

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