Rangos de Jerarquías en tarjetas de presentación | 471

Rangos de Jerarquías en tarjetas de presentación | Cargos de las tarjetas de visita | Información de las tarjetas | Ejemplos de tarjetas de presentación | Imagen y Marca Personal | Discreción moderación prudencia | Indicaciones en tarjetas de visita | Business Card
Comentarios y sugerencias para confeccionar el ‘Rango de Jerarquía’ que indicas en tus tarjetas de presentación (o tarjetas de visita). Frase de la imagen de Edward Gibbon (1737-1794). “Nuestro trabajo es la presentación de nuestras capacidades”.

Consejos para indicar el cargo profesional en tarjetas de presentación.

¿Qué cargo está escrito en tus tarjetas de presentación?

¿Qué posición jerárquica indica tu tarjeta de visita?

Para esta entrada del blog y podcast de emprendimiento, he preparado algunas propuestas que considero útiles a la hora de mandar a imprimir tus tarjetas de presentación, o para grabar la placa que cuelgues en la puerta de tu oficina.

Puede que tus tarjetas de presentación digan:

Director Ejecutivo,

Vicepresidenta de Finanzas,
Gerente de Instalaciones,
Sub-Gerente de Recursos Humanos,
Asistente Senior, Becario de Impuestos, Representante de Ventas, en fin…

En general, conocemos que el cargo indica o debería indicar:

La posición que ocupamos dentro de una organización.

Este cargo señala nuestra jerarquía, esto es:

El nivel de funciones y responsabilidades que tenemos.

El cargo señalado en las tarjetas de presentación también implica o avala que se tiene un determinado cúmulo de experiencia y conocimiento, y puede que también proporcione alguna idea del posible nivel de ingresos, o salario que se percibe.

Si tus tarjetas de presentación se lee Presidente de la Corporación, o CEO (Chief Executive Officer), quiere decir que tienes el puesto más alto, en el caso del Presidente, y casi el más alto, en el caso del CEO,.

¿Qué es un CEO?. ¿Cuáles son sus funciones?. ¿Quién pueden ser un CEO?

La tarjetas de presentación no reflejan en nivel de responsabilidades.

En muchos casos, los cargos escritos en las tarjetas de presentación no necesariamente reflejan el nivel exacto de responsabilidades dentro de la organización, ni tampoco demuestran las habilidades y conocimientos del nombre de la persona que lo ostenta.

Se exageran cargos.

En ocasiones, se suele exagerar el cargo por algunas razones que pueden tener cierto sentido práctico, por ejemplo:

Si se envía a un ejecutivo a atender al dueño de una gran corporación, o a negociar con un ejecutivo del más alto nivel, el ejecutivo seguramente esperará que el profesional a quien recibe tenga al menos un nivel jerárquico similar al suyo, o uno muy alto.

Esto le dará seguridad en el sentido de que los acuerdos y asuntos que trate los haga con una persona que tenga poder de decisión, porque de lo contrario, para qué hablar con un simple mensajero (aunque ostente cualquier título en su tarjeta de visita), sería como perder el tiempo.

Ese Alto Directivo espera hacer tratos, o llegar a acuerdos con un similar que tenga un nivel total para tomar decisiones.

Por eso, las empresas otorgan cargos con nombres que suenan y se leen impresionantes en las tarjetas de presentación, como:

“Vicepresidente Ejecutivo de Unidad Estratégica de Negocio”, o “Director Gerente de Operaciones Internacionales”.

Estos cargos se otorgan en tarjetas de visita para que este “empleado” sea respetado allí donde vaya:

La empresa avala a la persona, la empresa (a quién casi todos sí conocen, por su tamaño y prestigio). Esta empresa indica que respalda al individuo (a quien otros no conocen).

Que después el individuo o profesional sea capaz de demostrar su verdadero carácter y valía es otra cosa, y también deberá posicionar su marca personal, si es que todavía no es reconocida, aunque el cargo indicado suene sensacional.

Cómo usar Twitter para desarrollar tu Marca Personal (Por Ylse Roa).

El cargo debe reflejar el nivel jerárquico.

El título del cargo tiene que estar relacionado directamente con el nivel de funciones, responsabilidades y sueldo.

Esto quiere decir que no se debe indicar un puesto de enormes responsabilidades, como el de un “Director Corporativo”, cuando en realidad el individuo tiene poca experiencia y le faltan capacidades ejecutivas.

Y, a la inversa, no se debe señalar un puesto de nivel bajo, como un coordinador o un asistente cuando tiene a su cargo altas responsabilidades.

Es posible que un empleado ejerza altas funciones en su cargo,

y tome decisiones importantes, pero si su imagen, su sueldo o su tarjeta de presentación no están alineados con el nivel de responsabilidades que tiene, la empresa comete una injusticia.

Al hablar de imagen me refiero a que:

Si tu tarjeta dice que eres “Presidente de la Corporación” pero te mueves en transporte público, eso refleja una inconsistencia; desafortunadamente así está instaurada nuestra sociedad, pero:

“Lo que se ve no se juzga”.

Las promociones deben ser autenticas en todos los sentidos.

Si se promueve a una persona de cargo, digamos de “Sub-Gerente Comercial” a “Gerente Comercial”, la promoción solo es auténtica en la medida que su sueldo y sus prestaciones lo reflejen.

Esto es:
No se puede ostentar un cargo superior solo por el hecho de aumentar las funciones, las reponsabilidades y cambiar la tarjeta de presentación.

Si el sueldo (o salario) no se aumenta acorde con la jerarquía del puesto, no existe tal promoción; ¡no se dejen engañar!.

No se puede ser “Director de Unidad Estratégica de Negocio” si se percibe el mismo sueldo que los operativos de niveles inferiores.

Esto de promover a alguien solo en su tarjeta de presentación, es una artimaña que utilizan algunas empresas, abusando del ego y la vanidad de los que se creen “importantes” solo por el hecho de ver un cargo impresionante en la puerta de su despacho.

Tú no eres el cargo que está escrito en papel.

Si hasta hace un día eras “Sub-Director” y hoy ya eres “Director”, ¡bien por ti!, ¡enhorabuena por tu merecida promoción!.

El problema reside en que el cargo se te suba a la cabeza, por el hecho de que ‘de un día para otro’ te sientas superior en términos de capacidades y habilidades, en comparación con lo que eras hasta hace un día.

Si además de borrar el prefijo “Sub” de tu tarjeta de presentación, también modificas tu carácter,

si te crees más de lo que no eres, si ves por arriba del hombro a los que hasta hace unos días eran tus similares, seguramente tendrás problemas para establecer tu liderazgo, y posiblemente perderás las lealtades con las que contabas; así generarás un ambiente inadecuado para la buena camaradería y productividad.

Algunos rangos de jerarquías corresponden con sus acciones, por ejemplo:

Aunque suene redundante, un Director dirige, el Coordinador coordina. Pero, si tu tarjeta indica que eres el “Asistente Ejecutivo del Director de Infraestructuras”, eso quiere decir que tú asistes o apoyas al Director, eres el o la encargada de gestionar determinado y limitado número de funciones mientras tu jefe no está, o aunque esté, y que respondes por las buenas o malas decisiones que hayas tomado.

Los que leen tu cargo entienden que tú no puedes tomar ciertas decisiones dado que están fuera de tu nivel de jerarquía.

El hecho de ser asistente, ayudante o secretario, indica que tus funciones son limitadas, y si ya estás ejerciendo otras funciones, es necesario revaluar tu rango de jerarquía.

En algunas industrias se entiende que ciertos cargos tienen un mayor número de responsabilidades y carga de trabajo.

Algunos cargos pueden tener más responsabilidades que su propio superior, dado el carácter de su nivel de control. Por ejemplo:

En los cruceros de pasajeros de líneas marítimas, el cargo de mayor responsabilidad recae en el Capitán del barco, pero, el Primer Oficial (o segundo de abordo) es quien realmente está a cargo de absolutamente todas las operaciones del barco.

Esto implica que el Primer Oficial suele cargar con un alto nivel de estrés, dada la cantidad de funciones que tiene que atender.

Aunque legal y técnicamente el último responsable siempre es el Capitán, éste tiene mayores niveles de libertad y relajamiento, dado su carácter social entre los pasajeros, ya que atiende actividades que tienen que ver más con la promoción de la línea naviera que con las diarias operaciones del barco.

Los Capitanes de cruceros desarrollan algunas actividades sociales o de ocio, como asistir a las cenas de gala.

Aunque el capitán alguna vez fue un primer oficial, no deja de ser el responsable de todo lo que sucede dentro del barco, y de tomar las decisiones de mayor trascendencia, como la de abandonar el barco.

En este ejemplo, el cargo de Primer Oficial indica que trabaja más que su propio superior, dado su mayor nivel de implicación, a pesar de ostentar el segundo cargo.

En otras industrias o medios sucede lo mismo, hay que saber interpretar el verdadero nivel de responsabilidades del cargo.

El cargo no tiene que ver con la edad.

Hoy más que nunca, surgen y crecen empresas que dirigen jóvenes CEO’s, muchos que han llegado a lo más alto de la jerarquía a los 24 ó 25 años.

¡Muchos jóvenes lo han logrado, pero no la mayoría NO!.

A no ser que tú seas otro Mark Zuckerberg, u otro Bill Gates, si tienes 24 años y te haces cargo de tu propia y pequeña empresa, puede leerse y entenderse fuera de lugar que indiques en tus tarjetas de presentación que eres el ‘CEO’, o el ‘Managing Director’ cuando solo tienes dos empleados.

Yo te recomiendo que si eres Consultor independiente,

o dueño de una pequeña empresa, o de una Startup, no pongas ningún cargo en tus tarjetas de presentación, solo tu nombre. Si tienes pocos empleados, asígnales cargos discretos, o que solo describan su área de actividad, por ejemplo:

Si tienes una pequeña Compañía Constructora, a uno de tus arquitectos encarga de una de tus obras, puedes ponerle -Nombre de la Persona- y abajo indicas Construcción de Obras, o Departamento de Edificaciones:

Pablo Picasso

Construcción de Obras.

Solo indica la actividad.

Eso denota tu seriedad, y el Profesional también se siente cómodo, porque eso refleja su actividad; en lugar de que ambos pretendan que trabajan en una enorme corporación tras-nacional, lo cual afecta sus marcas personales.

Lo que aportas a la Conversación es tu Marca Personal.

No exageres asignando el mismo cargo a muchas personas.

Evita repetir muchas veces el mismo cargo, tanto en lo bajo de la jerarquía como en la parte más alta.

Estoy de acuerdo que como empresario o director general seas buena persona, y que quieres dignificar el puesto de los que tienen menores jerarquías, pero si desconoces o no tienes idea de qué puesto asignar a varios empleados, y a todos los designas como “Coordinadores”, todos pueden terminar siendo menospreciados por tus clientes, o por gente del medio, porque los que trabajan más que otros pueden ser señalados injustamente.

Sucede lo mismo en la parte alta de la jerarquía.

Existen empresas que tienen más Vicepresidentes ejecutivos que empleados, y esto se da debido al ego de la empresa y de los mismos Profesionales, que no quieren sentirse menos que los demás.

Al final, tantos Vicepresidentes ejecutivos también acabarán siendo rebajados a ojos de los demás, o serán objeto de burlas, porque claramente unos ejercerán más funciones que otros, algunos parece que ‘solo están de adorno’, y eso afecta tanto al prestigio de la empresa como al de los empleados.

No indiques que cargos inferiores tienen altos cargos.

Si tienes una empresa de servicios, no indiques que tus operativos tienen altos cargos, esto es, si envías a un técnico a hacer una instalación a un cliente, evita que se presente con unas tarjetas de presentación que digan: “Gerente” o “Director de Instalaciones”.

La razón es que, en caso de que tu cliente tenga alguna queja por e servicio, lo cual te conviene conocer, para corregir y mejorar lo que se haya hecho mal, la tarjeta desmotivará al cliente, porque si lee que quién le hizo la instalación ya tiene un cargo medio, o alto, entenderá que para levantar su queja tendrá que dirigirse a una instancia mucho mayor, una que quizá no le preste la debida atención, dado su alto cargo; y quizá desista de poner su queja.

Aquí lo que te afecta es que éste cliente decida no volver a llamar o requerir los servicios de tu compañía.

Evita indicar en tus tarjetas de presentación cargos que la mayoría no entiendan o que estén en otro idioma.

En cada industria entenderán sus propios términos y nomenclaturas, pero fuera de éstas algunos títulos no dejan claro el nivel de responsabilidades y experiencia del profesional.

Por ejemplo:

Si tus tarjetas de presentación dicen que eres Content Marketing Responsible, casi nadie entenderá que eres:

“Responsable de Producir, editar y gestionar los contenidos escritos, en audio, imágenes o vídeos que necesite tu empresa para tener una correcta exposición en medios audiovisuales, digitales o callejeros”.

El hecho de indicar el cargo en otro idioma, sobre todo el inglés,

es aceptable si la mayoría de los profesionales con los que te relacionas entienden el idioma, o si viajas constantemente a un país angloparlante.

Solo si es muy necesario podrías indicar tu cargo en dos idiomas.

Indicar cosas en otro idioma casi siempre es consecuencia de una necesidad por proyectar la idea de que se domina otro idioma, y de que por lo mismo, el que ostenta la tarjeta cuenta con mayores competencias, cuando quizá no tiene dominio del segundo idioma.

Esto en la actualidad ya no impresiona a nadie, al contrario, siempre será mejor demostrar prudencia y la sencillez.

La recomendación es evitar ser pretenciosos

o tratar de reflejar lo que no se es. Indicar un cargo muy elevado, tal como un CEO, da a entender muchas cosas:

El nivel de CEO o Director General implica experiencia, conocimiento, habilidades en la toma de decisiones, sobre todo financieras, también denota competencias de varias materias y ámbitos.

La gente que lee en tus tarjetas de presentación CEO, o Director Corporativo, esperará un nivel muy alto de conocimientos y una eficiente gestión administrativa.

Si además, tu capacidad de aportar valor no corresponde con el nivel que pretendes, se darán cuenta que no eres realmente lo que indica tu tarjeta, decepcionarás.

Si acabo de iniciar con una empresa de “Estudios de Mecánica de Suelos y Exploraciones Geológicas”, e indico que soy el Vicepresidente Operativo, aunque solo sea un técnico más entre 2 ó 3 socios, los que lean mi puesto esperarán que me exprese y me conduzca con todo el conocimiento y expresividad que se espera de un profesional que ostente este importante cargo.

La prudencia, la sencillez, y sobre todo, expresarse con conocimiento de causa hablan mejor por sí mismos que lo que diga un cargo en tu tarjeta.

Siempre procura ser y dar más que lo que dice tu tarjeta, si eres sencillo en la presentación de tu cargo, tendrás mayor espacio u holgura para dejar una mejor huella, para demostrar más de lo que allí leen acerca de ti.

Si no estás a la altura de lo que escribes de ti, decepcionarás, y afectarás tu marca personal.


“Nuestro trabajo es la presentación de nuestras capacidades”.

Edward Gibbon.


Fotografía de ‘Tarjetas de presentación’ obtenida en Pixabay.com libre de Derechos de Autor.

Fotógrafo: Tero Vesalainen.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *